Viajar al Maestrazgo

La región del Maestrazgo, Maestrat en valenciano, abarca una parte de las provincias de Teruel y Castellón. Su relieve agreste (con abundantes sierras, ríos y barrancos), la rigurosidad climática de sus largos y fríos inviernos (en especial en las comarcas de mayor altitud), y su lejanía de las principales vías de comunicación, han dejado anclados en el tiempo muchos de sus pueblos.
Morella, Maestrazgo (Maestrat)

Morella

Pero en la actualidad las carreteras están, en general, en buen estado, y abundan los hoteles, restaurantes y alojamientos de turismo rural. O sea que viajar al Maestrazgo es fácil y cómodo. Ahí van unos breves apuntes que espero puedan ayudarte a planificar tu viaje.

El Maestrat (Castellón)

Si te acercas a la región desde la costa, antes de llegar a Morella puedes pasar por San Mateo (Sant Mateu), capital histórica del Maestrazgo que jugó un importante papel comercial en la Edad Media. Allí puedes ver iglesias en las que se mezclan los estilos románico, gótico y renacentista, una plaza mayor de estructura medieval y diversos palacios. Y el primer lavadero público tradicional del viaje (después verás muchos otros).

Y luego llegas a Morella, cuyas casas se apiñan en lo alto del cerro, coronado por el castillo. La ciudad conserva el trazado y las murallas medievales. Tendrás que dejar el coche en alguno de los espacios señalizados que verás no muy lejos de las murallas, y recorrer a pie las empinadas calles.

Además del castillo, en Morella verás la Iglesia Arciprestal de Santa María, de estilo gótico, que tiene una impresionante portada. Ni se te ocurra pasar de largo: el interior es igualmente impresionante. Además de los frisos, rosetones, etc., en él llama la atención la gran escalera de caracol, decorada con relieves policromados, por la que se sube al coro.

El edificio del Ayuntamiento es del siglo XV. En el casco urbano se conservan muchas casas solariegas, y fuera de él puedes visitar un acueducto del siglo XIV (no esperes mucho de él; si el tiempo de que dispones es limitado, puedes ahorrarte la visita).

En el Maestrat te puedes acercar también a Forcall, localidad que exhibe una bonita Plaza Mayor del siglo XVI. En una de cuyas esquinas de la Plaza Mayor se alza la Casa de la Vila (el Ayuntamiento), y en otra el Palau dels Osset, que es ahora un hotel.

Forcall: Casa de la Vila, en la Plaza Mayor

Además, puedes visitar otros pueblos, como Cinctorres y Todolella.

El Maestrazgo (Teruel)

Tronchón es un pueblo pequeño (con 67 habitantes según los últimos datos disponibles), pero con larga historia. Y famoso por su queso, que es citado un par de veces en el Quijote. Merece la pena recorrer tranquilamente sus calles. En el pueblo pueden verse la antigua cárcel y un lavadero público tradicional (hay otro a la salida del mismo, donde empieza el camino de la ermita del Tremedal).

Tronchón: lavadero público

Mirambel es, probablemente, el pueblo más bonito del Maestrazgo turolense. El casco histórico conserva sus murallas medievales y, en su interior, notables edificios de la Edad Media y el Renacimiento. No lleva mucho tiempo recorrerlo: se trata de un pueblo pequeño, que en la actualidad cuenta con poco más de 100 habitantes.

Mirambel

Cantavieja, capital del Maestrazgo turolense, está situada sobre un enorme peñón. De su castillo medieval no queda prácticamente nada, pues fue destruido durante las Guerras Carlistas. Llama la atención su Plaza Mayor, con el edificio del Ayuntamiento (del siglo XVI) y la iglesia parroquial de la Asunción, templo barroco que se levantó sobre una iglesia gótica. Es una pena que la única forma de visitar el interior de los edificios históricos de la villa sea apuntándose a una visita guiada, con salida a horas fijas y que va recorriéndolos uno tras otro.

Cantavieja: iglesia de la Asunción

La Iglesuela del Cid es otro bonito pueblo, de planta medieval, con edificios y casas de piedra. Tuvo su época de esplendor en los siglos XVI y XVII, como lo atestiguan las numerosos construcciones de esos siglos que aún pueden verse en su casco urbano. La iglesia de la Purificación, por ejemplo, fue levantada en el siglo XVII sobre un templo gótico, del que quedó poca cosa. El edificio del Ayuntamiento, de finales del XV o principios del XVI, está adosado al Torreón de los Nublos, que fue la torre del antiguo castillo templario. Recorriendo el pueblo encontrarás diversos palacios renacentistas y barrocos.

La Iglesuela del Cid: iglesia de la Purificación y Torreón de los Nublos

Castellote tiene un castillo del que queda muy poco, una iglesia y un ayuntamiento góticos y varias casas palaciegas.

Es también una buena idea hacer una parada en Molinos y caminar hasta el centro del pueblo por la calle Mayor, hasta llegar a la plaza, con soportales, en la que están el edificio del Ayuntamiento, del siglo XVI, y la iglesia gótica de Nuestra Señora de las Nieves. Un poco más allá puedes asomarte al espectacular barranco que parte en dos el casco urbano. Y, si eres aficionado a las cuevas con estalactitas y estalagmitas, puedes visitar también, fuera del mismo, las Grutas de Cristal de Molinos.

Dormir en palacios en el Maestrazgo

El Palau dels Ossets es un palacio del siglo XVI situado en la Plaza Mayor de Forcall. Desde 2014, se ha convertido en hotel de 16 habitaciones con spa. Los precios que ofrece son muy razonables y en internet se habla bien de él. No puedo decir nada más, porque no me he alojado allí.

Donde sí me he alojado es en los dos hoteles-palacio de los que hablaré a continuación: el Hotel Cardenal Ram de Morella y la Hospedería Palacio de la Iglesuela del Cid.

El Hotel Cardenal Ram está siuado en el casco histórico de Morella, en un magnífico edificio que en el siglo XV fue residencia del Cardenal Domingo Ram y que en su día adquirió la Diputación Provincial con el fin de preservar el patrimonio arquitectónico. Las habitaciones son bonitas y en el restaurante se come muy bien (o al menos se comía muy bien en las fechas de mi estancia), pero se apreciaba un cierto descuido en el mantenimiento del hotel. Y además tuve mala suerte: el día de nuestra llegada se estropeó el aire acondicionado y tuvieron que desconectarlo en todo el establecimiento. Menos mal que era otoño.

La Hospedería Palacio de la Iglesuela del Cid está ubicada en el Palacio Matutano-Daudén, del siglo XVIII, con un exterior sobrio y un interior lujoso en el que destaca la doble escalera monumental que puedes ver haciendo una búsqueda por internet. Tiene habitaciones sencillas pero bonitas, un gran salón comedor y spa. Y un parking exterior en la parte trasera (la entrada principal está “escondida” entre la iglesia y el Ayuntamiento).

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