Castillos en Cuenca: Alarcón y Belmonte

En la provincia de Cuenca, en la Mancha, Alarcón y Belmonte muestran orgullosos sus castillos medievales, perfectamente conservados/restaurados. Estos pueblos, muy cercanos entre sí, pueden ser el objetivo principal de una escapada de fin de semana, o bien una etapa en un viaje más largo (por ejemplo, de Madrid a Levante, o de Andalucía al Maestrazgo).

Alarcón

Castillo de Alarcón (Cuenca)

Alarcón

Alarcón está situado en un promontorio que se alza en un meandro del río Júcar. Allí, en esa posición fácilmente defendible que aún impresiona hoy en día, los árabes levantaron un castillo, del que se deriva el actual. Aparte del castillo, que hoy funciona como parador de turismo, el pequeño pueblo de Alarcón cuenta con otros edificios históricos civiles y religiosos, lo que le ha valido ser declarado conjunto histórico-artístico. Es una lástima que para visitar el interior del castillo-parador, así como de los otros edificios, haya que apuntarse a un recorrido guiado.

Alarcón: Ayuntamiento

Ayuntamiento de Alarcón

Si dispones de tiempo y la meteorología acompaña, puedes aprovechar tu paso por Alarcón para dar un bonito paseo por las hoces del Júcar (ruta de senderismo señalizada).

Belmonte

Belmonte es un pueblo de mayor tamaño: tiene unos 2.000 habitantes, mientras que Alarcón ronda los 150. Comenzó a cobrar importancia histórica en el siglo XIV, y gozó de su época de esplendor entre los siglos XV y XVIII. En el primero de los siglos citados, el Infante don Juan Manuel, sobrino de Alfonso X el Sabio, rey de Castilla, construyó en Belmonte un alcázar (o palacio). Cuando, en el siguiente siglo, se levantó el castillo gótico-mudéjar de Belmonte, el edificio que había construido el Infante empezó a ser conocido como el alcázar viejo. Luego se utilizó como convento. Hoy ha sido trasformado en un hotel, del que hablaré más abajo.

Belmonte conserva algunos tramos de las murallas originales, del siglo XV. También se conservan algunas de las puertas que daban acceso al recinto amurallado.

Belmonte

Puerta del Almudí o del Rollo, junto al Pósito

La colegiata de San Bartolomé, de estilo gótico, data también del siglo XV.

Pero el edificio más destacado de la villa es el castillo, notable, entre otras cosas, por sus artesonados mudéjares. El castillo de Belmonte conserva el aspecto exterior que tuvo en el momento de su construcción, aunque su interior fue modificado en la restauración que realizó en el siglo XIX la emperatriz Eugenia de Montijo. Recientemente ha sido rehabilitado y abierto al público.

Castillo de Belmonte

 Como todo pueblo manchego que se precie, Belmonte cuenta también con varios antiguos molinos de viento.

Molino de viento en Belmonte

Dormir en un castillo

Y ¿dónde se puede dormir? Pues no estaría nada mal dormir en un castillo. En la zona tienes dos opciones: el castillo de Alarcón, habilitado como parador de turismo, y el alcázar viejo de Belmonte, que, como antes dije, es ahora un hotel. El parador tiene que estar bien. Supongo. Pero su precio es desorbitado. El alcázar viejo, que lleva por nombre Hotel Palacio del Infante don Juan Manuel, tiene un precio muy contenido (al menos en el momento en que escribo estas líneas) y es una opción muy recomendable. Eso sí, cuidado con olvidarte nada al salir. A mi mujer le pidieron el DNI al ir a pagar y se lo quedaron inadvertidamente. Se lo enviaron a través de una empresa cutre de mensajería a portes debidos: tardó casi una semana en llegar y le costó 10 euros.

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