Badajoz es una ciudad eludida (de momento) por el turismo, pero poseedora de una importante riqueza histórica, arquitectónica y gastronómica. A continuación, te presento una ruta a pie que incluye los principales lugares de interés de la ciudad.
La Alcazaba de Badajoz
La Alcazaba de Badajoz es la fortificación árabe más grande de Europa (con una superficie de 8 hectáreas y unos 1300 metros de lienzo de muralla conservada). Merecería la pena visitarla aunque solo fuera por las vistas panorámicas que ofrece de la ciudad y el río Guadiana.
En su interior se encuentra el Museo Arqueológico Provincial.
Imprescindible, dentro del recinto de la Alcazaba, es la Torre de Espantaperros. Es una torre albarrana almohade. Aunque de menor tamaño, se parece a la Torre del Oro de Sevilla, también de estilo almohade, pero la de Espantaperros fue construida medio siglo antes que la sevillana.
En el siglo XVI, se le añadió el templete de estilo mudéjar (que aún puede verse), con la finalidad de alojar una campana. El nombre popular de Espantaperros que se dio a la torre procede de los supuestos efectos del tañido de esa campana.
La Plaza de San José y la Plaza Alta
Al salir de la Alcazaba llegarás a la Plaza de San José, contigua a la Plaza Alta (se accede de una a la otra por el Arco del Peso, del siglo XVII). En el momento de escribir estas líneas, la Plaza de San José está en pleno proceso de «remodelación integral». Esperemos que respeten las magníficas casas mudéjares de la plaza, las más antiguas de la ciudad, y los soportales con columnas de época visigoda.
A través del Arco del Peso entrarás en la Plaza Alta, que fue la plaza del mercado en época medieval
La plaza está parcialmente porticada. Los edificios más antiguos están en las inmediaciones de la Plaza de San José.
En el otro extremo están los más modernos, entre los que destacan visualmente las llamadas Casas Coloradas, decoradas con dibujos geométricos en colores rojo, blanco y negro.
La Puerta y el Puente de Palmas, lugares imprescindibles en una ruta a pie por Badajoz
Si el punto de partida de tu ruta a pie por Badajoz está en la margen derecha del río Guadiana, el Puente de Palmas y la Puerta de Palmas (que daba acceso a la ciudad histórica) será lo primero que verás. Si, en cambio, partes de la zona centro, deberás visitarlos más tarde.
La Puerta de Palmas era una puerta de acceso en la muralla que rodeaba la ciudad de Badajoz. Está situada frente al puente que atravesaba (y aún atraviesa) el Guadiana. Construida en el siglo XVI, es uno de los monumentos más representativos de la ciudad. Se compone de dos torreones cilíndricos que flanquean un arco de paso.
El puente de Palmas, el más antiguo de la ciudad, cruza el río Guadiana. Fue construido en el siglo XVI. Hoy en día es un largo puente peatonal que deberás atravesar, si vienes del centro histórico, para ver las fortificaciones existentes en su extremo. También para contemplar el puente desde la zona ajardinada que hay al final del mismo.
La Plaza de la Soledad
La Plaza de la Soledad es uno de los imprescindibles en cualquier recorrido por Badajoz. En ella están la ermita de la Soledad (que da nombre a la plaza), la Giraldilla (una reproducción en miniatura de la Giralda de Sevilla construida hace ahora un siglo), el Conservatorio Superior de Música de Badajoz (sí, precisamente ese en el que estás pensando) y otros edificios modernistas e historicistas.
La Plaza de España y la catedral de Badajoz
La Plaza de España es el centro neurálgico de la ciudad. En ella están el Ayuntamiento y la catedral.
La catedral de Badajoz tiene exteriormente la apariencia de una fortaleza, lo que se debe al carácter fronterizo de la ciudad. Su construcción comenzó en el siglo XIII, en estilo gótico, pero ha sufrido numerosas reformas y ampliaciones, por lo que en la actualidad muestra diversos estilos.
En el altar mayor, la catedral tiene un retablo muy, muy, muy barroco.
Las calles del centro histórico
Al adentrarte en el centro histórico de Badajoz encontrarás calles que, a pesar de que quizá la ciudad no haya sido promocionada (y quizá cuidada) como merece, tienen un indudable encanto.
La Plaza de Cervantes, final de la ruta a pie por Badajoz
Nuestra ruta a pie termina en la Plaza de Cervantes, una plaza adoquinada al estilo portugués que tiene en su centro una escultura de Zurbarán, pintor del Siglo de Oro nacido en la provincia de Badajoz.
Partiendo de Badajoz, puedes realizar una excursión a la cercana Mérida, o iniciar una fantástica ruta por el Alentejo portugués.










