Dos días en Kioto te permiten ver muchas cosas. El itinerario que te propongo es la mejor manera de aprovechar el tiempo disponible.
Itinerario por Higashiyama
Empezaremos nuestro recorrido por Kioto en Kiyumizu-dera, un templo budista de madera sostenido por pilares en la ladera de una montaña. A los pies del templo se ve la ciudad de Kioto.
La mejor manera de ir a Kiyumizu-dera es en taxi. El taxi te dejará no lejos del templo, aunque todavía tendrás que caminar un trecho cuesta arriba para llegar. Más abajo puedes ver el mapa de la zona.
El complejo data del siglo VIII, aunque los edificios actuales fueron construidos en el XVII.
Tendrás que pagar una pequeña tarifa de entrada al templo.
Debajo de la famosa terraza de madera se ve una cascada con tres canales que vierten agua en un estanque. Se accede a ella bajando unas escaleras desde el salón principal. Los visitantes forman una fila con recipientes para recoger agua, que según la tradición otorga a quien la bebe diversos beneficios. Se cree que cada uno de los chorros tiene un efecto diferente: éxito en los negocios, éxito en el amor y longevidad. Pero se debe elegir uno, ya que se considera codicioso beber de todos ellos.
Al descender hacia la ciudad atravesarás un jardín japonés y verás la roja pagoda Sanjunoto (término que significa «pagoda de tres pisos») y la Puerta del Oeste (Nishimon).
Dejando atrás Kiyomizu-dera, gira a la derecha por Sannen Zaka, calle peatonal con edificios tradicionales de madera. Estás en Higashiyama, uno de los barrios históricos mejor conservados de Kioto. Pronto verás la pagoda Yasaka, una pagoda de cinco pisos de altura que es la última estructura que queda en pie de un complejo de templos del siglo VI conocido como Hōkan-ji (aunque hay que decir que la pagoda fue reconstruida en el siglo XV).
Luego, siguiendo el itinerario, dirígete al templo Chion-in. En el camino, encontrarás otros templos, como el Otani.
El templo Chion-in es un complejo de múltiples edificios. Su puerta principal, o Sanmon, construida en el siglo XVII, es una de las puertas de madera más grandes de Japón. Su campanario, conocido como Daishōrō, alberga la campana más grande del país, que tiene 3,3 metros de altura y pesa más de 70 toneladas. Cuenta el templo también con el Jardín Hōjō, diseñado en el siglo XVII, que incluye un estanque.
Después de explorar el templo Chion-in, dirígete al oeste. Atravesarás el inmenso Parque Maruyama, famoso por sus cerezos, y pronto encontrarás el Santuario Yasaka, también llamado Santuario de Gion. El Santuario sintoísta Yasaka-jinja es uno de los sitios religiosos más venerados de Kioto. Su historia se remonta al siglo VII, y la sala principal que hoy puede visitarse tiene más de tres siglos.
Después, pasea por el barrio de Gion, el barrio tradicional más famoso de Kioto, conocido por ser el distrito de las geishas y por sus casas de madera. No olvides recorrer la calle Hanamikoji-dori, arteria principal del barrio.
Tampoco deberías perderte una tranquila caminata a lo largo del canal de Shirakawa, que atraviesa el barrio de Gion. Se trata de un lugar popular para pasear, y su ambiente es más relajado que el de Hanamikoji-dori.
Aquí se acaba el itinerario recomendado por Higashiyama. Pero saliendo del barrio, si te sobra tiempo (o si tu hotel está en el centro de Kioto), puedes caminar hasta el templo Nishi Hongan-ji. Un largo tramo del recorrido lo harás por la orilla del río Kamo, lugar de paseo popular para los habitantes de Kioto y los turistas. Puedes también, en esa zona, contemplar el canal Takase-gawa, que hace siglos se utilizaba para el transporte de mercancías.
El templo Nishi Hongan-ji, situado en el centro de Kioto, está defendido por un foso. El Nishi Hongan-ji está muy cerca de su templo gemelo, Higashi Hongan-ji. El primero es el único de los dos listado como Patrimonio de la Humanidad.
El Nishi Hongan-ji ocupa una enorme superficie rectangular delimitada por cuatro calles (ver mapa). Su puerta, del tipo llamado karamon (con alero ondulado), data del siglo XVI, y está catalogada como tesoro nacional. También lo está el Salón Amida, reconstruido en el siglo XVIII para ser la sala principal de culto del templo.
Mapa del itinerario por Higashiyama
Fushimi Inari, el Pabellón Dorado y Arashiyama
Fushimi Inari y Sanjūsangen-dō
El segundo día empezaremos nuestro recorrido por el Santuario Fushimi Inari, que está al sur de Higashiyama. Puedes llegar en tren desde la estación de Kioto a la de Fushimi Inari en cinco minutos. Ten en cuenta que es esencial obtener una tarjeta de transporte prepago (Suica o Pasmo) para moverte fácilmente en metro, autobús y trenes locales (ver cuestiones prácticas de un viaje a Japón).
El Fushimi Inari-taisha es un santuario sintoísta dedicado a Inari, deidad de la fertilidad, el arroz y el éxito. Está situado en la base de una montaña. Aunque el santuario data del siglo VIII, sus principales edificios se construyeron entre los siglos XV y XVI. Al pie de la colina se encuentran la Puerta de la Torre y el santuario principal.
El Fushimi Inari-taisha es conocido sobre todo por los miles de toriis de color naranja que delimitan los caminos en la montaña en la que está situado. Estos toriis (puertas tradicionales japonesas que marcan la entrada a un santuario sintoísta) han sido donados por particulares… o por empresas, ya que Inari es la deidad del éxito en los negocios.
No dudes en hacer un pequeño recorrido por los caminos delimitados por toriis. Aunque me temo que estarán bastante concurridos, a no ser que hayas llegado muy temprano.
Después de explorar el santuario y hacer un poco de senderismo por la montaña, dirígete al templo budista Sanjūsangen-dō, situado al norte, ya en Higashiyama. Puedes tomar de nuevo el tren en la estación de Fushimi Inari y bajar en la de Shichijō, o bien caminar (en este caso tardarás casi 40 minutos en llegar, el doble que si tomas el tren).
Fundado en el siglo XII y reconstruido en el XIII, el templo Sanjūsangen-dō tiene una sala principal de madera de 120 metros de largo que alberga 1000 estatuas de la diosa budista Kannon de tamaño natural y una estatua principal más grande, todas ellas hechas de madera de ciprés japonés y recubiertas con finas láminas de pan de oro.
El Pabellón Dorado
El templo conocido como el Pabellón Dorado (Kinkaku-ji) está al norte de Kioto. Tardarás no menos de 50 minutos en llegar si tomas el autobús, así que lo aconsejable es ir en taxi.
El templo debe su nombre a un edificio de tres plantas, las dos superiores recubiertas de pan de oro, situado en medio de un magnífico jardín japonés, que fue construido en el siglo XIV como villa de descanso y poco después transformado en un templo budista.
El edificio actual es una reconstrucción realizada en el siglo XX después de un incendio, lo que no impide que sea uno de los Monumentos históricos de la antigua Kioto declarados Patrimonio de la Humanidad.
No olvides explorar los demás edificios del recinto del Kinkaku-ji, como el salón Fudo-do.
Itinerario por Arashiyama
El Bosque de Bambú de Arashiyama se encuentra en una montaña al oeste de Kioto. Tardarás al menos tres cuartos de hora en llegar combinando autobús y tren, así que de nuevo merece la pena tomar un taxi (harás el recorrido en la mitad de tiempo).
El bosque de bambú es uno de los lugares más fotografiados de Japón. En él, miles y miles de bambús se alzan unos junto a otros en busca de la luz.
Está surcado por una red de senderos. Caminar por ellos es una experiencia difícil de olvidar, a pesar del inconveniente de que lo harás acompañado de muchos otros visitantes.
El bosque de bambú de Arashiyama está al lado del templo Tenryu-ji (siglo XIV, Patrimonio de la Humanidad), que cuenta con un extraordinario jardín zen. El jardín fue diseñado hace más de 700 años y conserva su aspecto original.
El templo Hogon-in pertenece al complejo del Tenryu-ji. Frente a su puerta principal veremos un conjunto de estatuas de los discípulos de Buda.
Aquí termina nuestro itinerario de dos días por Kioto, la capital cultural y espiritual de Japón.



















