Sri Lanka, la relativamente pequeña isla (antes llamada Ceilán) que emerge en el océano Índico junto a la costa sur de la India, cuenta con suficientes atractivos para que merezca sobradamente la pena el viaje. Aunque sea larga la distancia que haya que recorrer para llegar hasta ella.
Todavía no hay en la isla mucho turismo de habla española. Hay sobre todo turismo procedente de otros países asiáticos (por la cercanía geográfica) y turismo de habla inglesa o francesa. Si estás pensando ir, no esperes demasiado tiempo, porque el creciente turismo chino podría convertirse en poco tiempo en avalancha. Todo depende de la evolución que siga en los próximos años la economía del gigante asiático.
Cuándo ir a Sri Lanka para evitar los monzones
Sri Lanka tiene un clima tropical, con temperaturas cálidas (aunque no excesivamente calurosas) durante todo el año. Lo que hay que tener en cuenta para elegir la fecha del viaje es la alternancia de estaciones secas y lluviosas.
La cosa se complica un poco porque Sri Lanka sufre dos monzones.
De mayo a agosto, el monzón Yala trae la lluvia a la mitad suroccidental de la isla, en la que la estación seca se extiende de diciembre a marzo.
El monzón Maha trae la lluvia al norte y el este de octubre a enero, mientras que la estación seca es allí de mayo a septiembre. Pero el norte y el este son relativamente más secos, por lo que la importancia práctica de este monzón es menor que la del monzón Yala.
En resumen: conviene evitar la temporada baja (de mayo a agosto), a no ser que tu principal objetivo sea encontrar precios económicos. En abril y septiembre-noviembre puedes encontrar un tiempo relativamente bueno con precios no demasiado elevados. La temporada alta, de diciembre a marzo, ofrece el tiempo más seco, en particular en las zonas más turísticas del sudoeste, pero también las mayores aglomeraciones y los precios más altos.
Lugares imprescindibles en Sri Lanka
A pesar de ser un país pequeño, Sri Lanka cuenta con ruinas, templos, ciudades, montañas, y parques naturales únicos, por no hablar de las playas tropicales que generan la mayor parte de sus ingresos por turismo.
Citaré las ruinas de Sigiriya, la Roca del León, con magníficos frescos, declarada por la Unesco Patrimonio de la Humanidad (como tantas otras cosas en el país). También las ruinas de Polonnaruwa, la antigua capital, con sus magníficos budas. Y el impresionante Templo de Oro de Dambulla, llamado también el Templo de la Cueva.
Y la ciudad de Kandy, centro religioso del budismo. Y el Orfanato de Elefantes de Pinnawala, y el Parque Nacional Yala, y la ciudad de Galle…
Qué ver en Sri Lanka: mapa
Recomendaciones sobre vuelos, hoteles y comidas
Desde España hay vuelos a Colombo con una sola escala. Por ejemplo con Qatar Airways, haciendo escala en Doha. Cualquier buscador de vuelos te facilitará las opciones disponibles para la fecha de tu viaje.
En cuanto a los hoteles, en Sri Lanka los hay magníficos. Y, claro, también los hay no tan magníficos e incluso nada magníficos. Todo depende del presupuesto.
Mi primer hotel en Sri Lanka (lo comento a titulo de ejemplo) fue el Sigiriya Village, situado muy cerca de la roca e integrado por bungalows dispersos en un enorme jardín-selva tropical. Fantástico. La noche de mi llegada comenzó de pronto a caer una fuerte lluvia, pero en los bungalows y en la zona de recepción hay paraguas disponibles para su uso por los clientes, así que la lluvia sólo fue un bonito espectáculo.
En cuanto a la comida y la bebida, no es aconsejable beber agua que no sea mineral (de hecho, en cada habitación de hotel encontrarás una botella pequeña de agua mineral por persona sin coste añadido y con reposición diaria).
Y tampoco es aconsejable comer en cualquier sitio si no quieres arriesgarte a pillar una diarrea o a acabar a los tres días con dolor de estómago por exceso de picantes. Los restaurantes enfocados al turismo extranjero son relativamente baratos y, a diferencia de lo que suele ocurrir con los de la India, disponen no sólo de currys al estilo del país, sino también de comidas de otro tipo (no picantes).
Carreteras y conducción
El firme de las carreteras de Sri Lanka está en buen estado, pero se trata de carreteras estrechas con muchas curvas y propensión a los embotellamientos, por lo que para llegar a cualquier sitio tardarás mucho más tiempo del que cabría esperar mirando los kilómetros a recorrer. Se conduce por la izquierda, como en toda ex-colonia inglesa que se precie.
Mención aparte merece la forma de conducir de los esrilanqueses. Es tan… diferente, por decirlo de algún modo, que desaconsejo el alquiler de un coche sin conductor a cualquiera que vaya a estar poco tiempo en el país (distinto sería el caso de quien fuera a pasar allí una larga temporada, que no tendría otro remedio que adaptarse).
Los conductores esrilanqueses adelantan en curvas sin visibilidad, con raya continua… en cualquier circunstancia, porque esperan que el que viene de frente frene e incluso salga al arcén para dejarles pasar. Es una regla no escrita que todos conocen, así que un trayecto por carretera se convierte, inevitablemente, en una sucesión de adelantamientos sin visibilidad, frenazos y salidas al arcén.
La velocidad a que se circula es baja, y por eso no hay más accidentes, pero desde que subas al vehículo hasta que bajes de él, la sensación de peligro no te abandonará. Y más teniendo en cuenta que viajarás sin cinturón de seguridad, que probablemente no exista porque sólo es obligatorio en los asientos delanteros.
Si descartamos el alquiler de un coche sin conductor, lo más aconsejable es contratar uno con conductor, conductor-guía o conductor y guía. Hay agencias especializadas en viajes a Sri Lanka que te lo ponen fácil.
Para más información, puedes leer el relato de mi viaje a Sri Lanka o ver más fotos de Sri Lanka en Viajesyfotos.net.





