
La Puerta Dorada de Jerusalén, frente al Monte de los Olivos y el Valle de Josafat. Según las profecías, por esta puerta entrará el Mesías de Israel en la ciudad.

La Puerta Dorada de Jerusalén, frente al Monte de los Olivos y el Valle de Josafat. Según las profecías, por esta puerta entrará el Mesías de Israel en la ciudad.

Panorama de Jerusalén Este al atardecer, contemplado desde el tramo sur de las murallas de la Ciudad Vieja. Al fondo puede verse el cementerio judío del Valle de Cedrón, que históricamente se ha identificado con el bíblico Valle de Josafat, donde para los judíos tendrá lugar el juicio final.

El Santo Sepulcro, Jerusalén. Hace tiempo que se ha puesto el sol, y ya ha terminado la ceremonia del cierre de la puerta de la basílica. Aparentemente, todo está tranquilo.
Todos los días del año, al atardecer, tiene lugar en Jerusalén una curiosa ceremonia: el cierre de la puerta del Santo Sepulcro. Se trata de un ritual muy antiguo, que pone de manifiesto lo mal que se llevan entre sí las distintas comunidades cristianas con presencia en la basílica. Las principales de estas comunidades son la latina (representada por los franciscanos), la ortodoxa y la armenia, y estas son precisamente las que protagonizan la ceremonia diaria del cierre de la puerta.

La Cúpula de la Roca, en la Explanada de las Mezquitas de Jerusalén, construída en el siglo VII sobre la roca desde la que, según la tradición musulmana, Mahoma ascendió al cielo.

La Explanada de las Mezquitas de Jerusalén bajo la lluvia.

En el centro de Palmira (en la intersección de sus dos calles principales), se encuentra este monumental conjunto, formado por cuatro bloques de cuatro columnas cada uno, que se alzan sobre un pedestal. En inglés se le conoce como Tetrapylon, témino que, al menos que yo sepa, no ha sido traducido al español.

Perspectiva del Decumano de Palmira (Siria), conocido como la Gran Columnata.

Palmira, en medio del desierto sirio. Ninguna altura en el horizonte (junto a la ciudad se alzan algunas colinas, pero quedan a la espalda del fotógrafo).

Esta es la vista panorámica que se tiene de Palmira desde las alturas del castillo árabe que domina el emplazamiento de la antigua ciudad nabatea. Haz clic en la imagen si quieres verla a tamaño completo (en este caso merece especialmente la pena).

Esta antigua basílica se levantó en memoria de San Simeón el Estilita, personaje que, en el siglo V, se pasó media vida subido a una columna. Se dice que era la iglesia más grande de su época. Hoy es una de las principales atracciones turísticas de Siria.
Foto y texto de 2008, antes del desastre.

Al fondo, sobre la colina, el castillo árabe parece vigilar las ruinas de Palmira, que ocupan una gran extensión de terreno abajo, en la llanura (lo que aparece en la foto es sólo el extremo de la ciudad).

El Decumanus maximus (calle principal este-oeste) de la antigua ciudad de Palmira, en Siria, es llamado la Gran Columnata. Es fácil adivinar por qué.

La orilla izquierda del río Garonne, a su paso por Toulouse, alberga el barrio de Saint-Cyprien. Tras la edad media, esta zona fue el alojamiento de enfermos y apestados.

En esta foto de Palmira pueden verse, al fondo, las palmeras del oasis en el que se construyó la ciudad (y a las que, por cierto, ésta debe su nombre).

Esta es la clásica foto del Krak de los Caballeros, tomada desde una colina cercana. Para hacerte una idea del tamaño de la fortaleza, compárala con el vehículo y con las personas que aparecen en la foto.

Esta foto está tomada desde dentro de la muralla exterior del Krak de los Caballeros, la famosa fortaleza cruzada de Siria. Desde este punto de vista, el krak no resulta tan impresionante.
Foto y texto de 2008, antes del desastre.
[Entrada publicada en el año 2008]
Siguiendo con mi experimento de vender fotos por internet, hace un par de semanas fui admitido en Shutterstock como fotógrafo colaborador. Había enviado anteriormente diez fotos sin retocar (es decir, tal y como habían sido tomadas por la cámara), y me habían rechazado. En el segundo intento envié diez fotos elegidas de entre las que más posibilidadades tenían de ser aceptadas y, además (y eso es lo más importante) retocadas con el Photoshop. Cuidé especialmente que no estuvieran subexpuestas, les aumenté algo la saturación, les apliqué «niveles» y, por último (en los casos en que me pareció conveniente) el filtro de reducción de ruido. Y me admitieron.

Este foso pertenece al castillo conocido como el Krak de los Caballeros. Como puede apreciarse, el castillo, construído por los cruzados en el desierto sirio, ha llegado a nuestros días en un estado de conservación casi perfecto.
Foto y texto de 2008, antes del desastre.

Hama es una ciudad de Siria atravesada por el río Orontes y famosa por sus enormes norias de madera, como la que se ve en la foto.

Apamea, ciudad siria situada a 55 km. de la actual Hama, junto al río Orontes, fue construida por Seleuco I (uno de los generales de Alejandro Magno que, a la muerte de éste, se repartiron su imperio) en el año 300 a. C.

Estas simbólicas serpientes entrelazadas vigilan la puerta de entrada a la ciudadela de Alepo, en Siria.
Foto y texto de 2008, antes del desastre.

La Gran Mezquita Omeya de Alepo, vista desde la ciudadela.
Foto de 2008, antes del desastre.

En el zoco de Damasco no podían faltar las especias.

Este león de piedra está expuesto en el jardín del Museo Nacional de Damasco. Tras él puede verse una mezquita otomana.

Esta es la entrada de la ciudadela de Alepo (Siria), que, como puede verse, está defendida por un imponente foso. Desde la altura de la ciudadela se tiene una magnífica vista de la ciudad.

Así se ve la ciudad siria de Alepo desde la ciudadela. En el centro de la imagen, la Gran Mezquita Omeya.

Si el león es el rey de la selva, esta leona es, sin duda, la reina del Serengeti.

Este baobab solitario también pertenece al Parque Nacional Tarangire de Tanzania.

Los atardeceres suelen ser hermosos, pero en África lo son especialmente. Tuvimos la suerte de ver éste en el Parque Nacional Tarangire de Tanzania.