
La fuente Aretusa, que mana junto al mar en la isla de Ortigia, en Siracusa, debe su nombre a una antigua leyenda.

La fuente Aretusa, que mana junto al mar en la isla de Ortigia, en Siracusa, debe su nombre a una antigua leyenda.
Vista desde fuera, la Oreja de Dionisio no parece nada del otro mundo, pero desde el interior resulta impresionante.
La característica más notable de esta cueva artificial, excavada en la antigüedad en Siracusa, en la isla italiana de Sicilia, es su perfecta acústica. El más leve sonido (el aleteo de unas palomas veinte metros por encima de tu cabeza, por ejemplo) se oye tan claramente como si se hubiera producido a unos centímetros de tu oreja.