El Centro Pompidou (o «Beaubourg», como es conocido por los parisinos) se construyó en 1977 en pleno centro de París, con el consiguiente rechazo por parte de la población local debido a su original estética. Con el paso de los años, se ha ido convirtiendo en todo un símbolo de París, pasando a ser un motivo de orgullo para sus ciudadanos.