Óbidos es un precioso pueblo medieval, situado al norte de Lisboa, que no ha perdido su autenticidad a pesar de haberse convertido en un destino turístico imprescindible. Te daré algunas pistas sobre qué ver en Óbidos en un día.
El pueblo está a poco más de una hora de Lisboa en coche, y dispone de un enorme aparcamiento gratuito situado a la entrada, así que, si viajas en automóvil, te será fácil programar la visita. En caso contrario, puedes llegar hasta allí en transporte público. También puedes apuntarte a una excursión organizada.
¿Cuáles son los principales lugares de interés de Óbidos?
1. La Porta da Vila
Óbidos está completamente rodeado por sus imponentes murallas. La entrada principal es la majestuosa Porta da Vila (Puerta de la Villa), una impresionante estructura con un doble arco y un balcón superior adornado con bellos azulejos azules y blancos del siglo XVIII.
La Porta da Vila también cumplía una importante función defensiva. La disposición de sus dos arcos de entrada, que forman un recodo, tenía como finalidad dificultar las cargas de caballería.
2. Las murallas de Óbidos
Las imponentes murallas que rodean Óbidos forman un circuito de aproximadamente un kilómetro y medio y alcanzan una altura de hasta 13 metros en algunos puntos. Las murallas son accesibles, y un paseo por ellas te ofrecerá espectaculares vistas panorámicas de la villa y del paisaje circundante. Existen varios puntos de acceso a las murallas, siendo los más utilizados los ubicados cerca de la Porta da Vila y el Castillo de Óbidos.
3. La Rua Direita, en el corazón de Óbidos
La Rua Direita es la calle principal que atraviesa el corazón de Óbidos, conectando la Porta da Vila con el castillo, situado en el extremo opuesto. A lo largo de la Rua Direita irás viendo tiendas (en las que podrás curiosear o comprar algún recuerdo), bares y restaurantes.
4. La Iglesia de Santa María
Según la tradición, el origen de la iglesia se remonta a la época visigoda. En la época musulmana fue transformada en mezquita, y de nuevo pasó a ser iglesia en el siglo XII, tras la conquista de la villa por Afonso Henriques, primer rey de Portugal.
El templo medieval fue reconstruido varias veces a lo largo de los siglos, y en la actualidad presenta, según los entendidos, elementos manuelinos, renacentistas, manieristas y barrocos.
En su interior, a los menos entendidos nos llamarán la atención, sobre todo, los revestimientos de azulejos, muy portugueses.
La Iglesia de Santa Maria se encuentra en la plaza del mismo nombre, a la que se llega por la Rua Direita. En el lado opuesto de la plaza puede verse el Pelourinho de Óbidos (la picota medieval).
5. Las calles de Óbidos
Es imprescindible callejear por Óbidos, perderse sin rumbo fijo, para captar la esencia de la villa. Óbidos no es grande, así que la exploración no nos llevará demasiado tiempo, y acabaremos encontrado, uno por uno, todos los lugares que hay que visitar en la localidad.
6. El castillo de Óbidos (convertido en pousada)
El castillo de Óbidos fue erigido en el siglo XII sobre un pequeño monte, desde donde domina la llanura circundante. A lo largo de su historia, desempeñó un doble papel como importante fortaleza militar y como residencia de la realeza portuguesa. En el siglo XX, el castillo experimentó una transformación significativa al ser convertido en una pousada (un hotel de lujo gestionado por el estado). A pesar de su función como hotel, varias áreas del castillo permanecen accesibles a los visitantes.
7. El acueducto de Usseira
Extramuros, verás el acueducto del siglo XVI que conecta Usseira, donde se encuentra la fuente de agua, con Óbidos. La distancia es de 3 km.










