
Este elefante africano habita también en el Parque Nacional Amboseli de Kenia.

Este elefante africano habita también en el Parque Nacional Amboseli de Kenia.

Un poblado masai en el Parque Nacional Amboseli, Kenia. Los grandes parques nacionales kenianos y tanzanos están en los territorios de esta tribu. Las autoridades de los dos países permiten a los masais seguir viviendo en los parques, aunque no siempre: los que estaban asentados en el Serengeti fueron obligados a desplazarse hacia la zona del Ngorongoro.

La luz del atardecer ilumina el Parque Nacional Amboseli. Uno no puede evitar pensar que el elefante de la foto tiene suerte de vivir allí, en esa luz y en ese paisaje.

Esta jirafa asoma su largo cuello tras un matorral. Escenario: el Parque Nacional Amboseli, en Kenia.

Con la fotografía de esta cebra, que mira a la cámara con curiosidad, inicio una minicolección de fotos del Parque Nacional Amboseli, en Kenia.

Estos masais están jugando al bao en su poblado de Amboseli (Kenia).
Las grandes llanuras (amarillas) de África. Los colores de la fotografía son los originales, los que captó mi cámara Nikon D70s, en julio de 2007, en el Parque Nacional Amboseli, en Kenia. Este parque pasa por ser el lugar desde el que se tiene una mejor perspectiva del Kilimanjaro, el techo de África (que está en Tanzania, pero muy cerca de la frontera con Kenia).

Ait Ben Haddou es una «ciudad fortificada» o ksar, aunque es más frecuente que se le llame kasbah (casa o palacio fortificado, de ahí el término español alcazaba). Está entre Marrakech y el Sáhara, junto al río Ouarzazate, en Marruecos.
[Entrada publicada en el año 2007]
Gracias a Google, podemos hacer un safari por África sin movernos de casa. Mira, si no lo crees, esta imagen de un grupo de gacelas en el desierto del Chad. Aunque resulte difícil de creer, es una imagen de Google Maps.
Una tarde de trabajo en un poblado masai del Parque Nacional de Amboseli en Kenia.

Las llamadas Tumbas Saadianas de Marrakech datan de finales del siglo XVI. En ellas está enterrado el sultán Ahmed Al-Mansur (que fue quien las mandó construir) junto a su familia y otros miembros de la dinastía saadiana, originaria del valle del Draa.

En la fotografía vemos dos pastores cuidando su rebaño. Observando la imagen a tamaño completo puede apreciarse que se trata de dos masais. Al fondo, poco antes de que la sabana se convierta en ladera, se ve un todoterreno de los que se utilizan en los safaris.

Soy un niño masai, ya llevo mis primeros adornos: mis tobilleras y mis moscas en la cara.

Estos niños africanos viven al pie de la carretera, cerca del cráter del Ngorongoro (Tanzania). Obsérvese la versión casera de coche teledirigido que maneja el mayor.


En el Parque Nacional Serengeti (Tanzania), esta hembra de babuino está cruzando el río con su cría. Como el pequeño le tiene miedo al agua y parece incapaz de continuar, la madre lo coge en brazos para llevarl0 a la otra orilla.

Estos masais de Amboseli (Kenia) están sacando agua del pozo que tienen junto a su poblado.

Los atardeceres siempre son hermosos, pero en Africa lo son especialmente. No me pude contener y grité stop al conductor del todoterreno para que nos permitiera observar, aunque fuera por un instante, el ocaso.

Esta leona vive en libertad en el Serengeti, cerca del cual se encuentra la Garganta de Olduvai, llamada cuna de la Humanidad por los fósiles de homínidos que en ella se encontraron.

En el mercado de Nairobi me acerqué a la primera pescadería que vi, atraída por la belleza de los pescados expuestos.
Relato de un viaje a Kenia y Tanzania realizado en Julio de 2007. Safaris, masais, maravillosa naturaleza…

Madonna significa señora y el nombre les va que ni pintado a las mujeres masais. Ellas se encargan de todo el trabajo, crian a los hijos, construyen sus casas, acarrean la leña y el agua… y, a pesar de sus duras condiciones de vida, mantienen un envidiable aspecto de nobleza aristocrática. Tal vez saben o intuyen que Africa fue la cuna de la humanidad.

Este niño tendrá muchas vacas cuando sea mayor, porque el número de vacas que un masai va a tener en el futuro está, para ellos, relacionado con el número de moscas que tenga en su infancia. O eso nos dijeron. Aunque es muy probable que estuvieran tomándonos el pelo.

Estas mujeres de Kenia, vestidas de vivos colores, esperan pacientemente a que acudan los compradores al mercadillo donde han instalado sus puestos de fruta y verdura.

Ya hace un rato que amaneció en el Parque Nacional de Tarangire (Tanzania), pero aún no ha levantado la niebla. En primer plano vemos un baobab, árbol emblemático de África. Parece muerto, pero no lo está: en la estación seca, el baobab pierde sus hojas y, aprovechando el agua que ha almacenado en su interior, resiste hasta que llegan las lluvias.

Mujeres y niños en un asentamiento masai en Amboseli, Kenia. Las chozas de los masais, que son pastores de vacas y ovejas, forman un círculo dentro del cual encierran el ganado.

Esta es la clásica foto de la Gran Mezquita de Susa (o Sousse), en Túnez, tomada desde la torre del ribat. Al fondo, más allá de las murallas, pueden verse el puerto y el mar Mediterráneo.

El acceso a la Gran Mezquita de Kairuán está, por supuesto, vedado a los no musulmanes. Pero, por muy infiel que seas, nadie te impide asomarte al interior, e incluso hacer una foto.

Cae la tarde en Marrakech, y la plaza de la Yemaa el-Fna se llena de narradores de historias, adivinos, encantadores de serpientes, músicos, saltimbanquis y curanderos. Sin salir de la plaza puedes comprar dátiles, fruta y mil y una cosas más, cenar en un chiringuito humeante o hacer que te decoren la manos con henna.
Relato de un viaje al sur de Marruecos: Marrakech, Ait Benhaddou, el desierto del Sahara…