Gante, situada entre Bruselas y Brujas (a media hora de ambas en tren), es, con sus canales y su rico legado medieval, una de las ciudades más bonitas de Bélgica.
Te diré cuáles son los seis imprescindibles de Gante, situados, por cierto, muy cerca unos de otros.
1. El puente de San Miguel (Sint-Michielsbrug)
Si has llegado a Gante en tren, como te aconsejo, tendrás que caminar una media hora para llegar al puente de San Miguel sobre el río Lys, en el centro de la ciudad.
Junto al puente está la iglesia de San Miguel (Sint-Michielskerk), de estilo gótico tardío, que cuenta con varios retablos monumentales. Su torre quedó inacabada, y por eso se la ve tan chata.
Desde el puente podrás contemplar las las tres icónicas torres medievales de la ciudad: la de la iglesia de San Nicolás, el Belfort y la torre de la catedral de San Bavón.
Y, si vuelves la vista a la izquierda verás, en una y otra orilla del río, los muelles históricos de Korenlei y Graslei, con las fachadas medievales más bonitas de Gante.
2. Los muelles Graslei y Korenlei
Los muelles de Graslei y Korenlei formaban parte del puerto medieval y ahora son uno de los principales atractivos turísticos de la ciudad, con muchas terrazas de bares y restaurantes. La mayoría de los edificios de Graslei y Korenlei datan de la Edad Media, aunque sus fachadas monumentales sufrieron importantes modificaciones en los siglos XVIII y XIX y fueron restauradas de nuevo en el XX.
3. La catedral de San Bavón (Sint-Baafskathedraal)
La catedral gótica de San Bavón, en la que fue bautizado Carlos I de España y V de Alemania, alberga numerosas obras de arte, entre ellas un retablo de Rubens y el famoso retablo de la Adoración del Cordero Místico, de Hubert y Jan van Eyck.
Su púlpito barroco está considerado como uno de los más espectaculares de Bélgica.
4. El Belfort (campanario) de Gante
Mención aparte merece el Belfort o campanario de Gante. Servía como campanario para anunciar la hora y dar avisos, pero también como torre de vigilancia fortificada. Tiene una altura de 91 metros.
Tienes que subir al Belfort sí o sí para contemplar las vistas de la ciudad. La buena noticia es que hay ascensor. La mala, que el ascensor sólo se utiliza para subir y hay que bajar andando por la estrechísima escalera de caracol (hay que reconocer que es duro).
5. La iglesia de San Nicolás (Sint-Niklaaskerk)
Junto al Belfort está la iglesia gótica de San Nicolás.
Su construcción se inició en el siglo XIII. Su torre central sirvió como puesto de observación y albergó las campanas de la ciudad hasta que fue levantado el Belfort.
A partir del siglo XVI, la historia de la iglesia estuvo marcada por la decadencia y el abandono. Fue restaurada en el siglo XX.
En la imagen puedes ver la iglesia de San Nicolás. Detrás, el Belfort y, más a la derecha, la torre de la catedral.
6. El Castillo de los Condes (Gravensteen)
También merece verse el Castillo de Gravensteen o Castillo de los Condes, el único castillo medieval de Flandes que conserva casi intacto su sistema de defensa: un recinto amurallado flanqueado por torretas y rodeado por un foso que se alimenta con aguas del río Lys.
El castillo actual data del siglo XII, y fue la residencia de los condes de Flandes hasta el XIV. Luego tuvo diversos usos, y en el XIX estaba en estado ruinoso. Entonces, la ciudad de Gante fue adquiriendo el castillo por partes e inició una importante restauración, intentando devolver al castillo el aspecto que se supone debió tener en el siglo XII.
El castillo de Gravensteen está en el casco urbano de Gante, no lejos de la catedral y el Belfort. Se pueden visitar sus diferentes salas, las murallas y la torre del homenaje.










