Viajar a Tenerife: consejos y sugerencias

Viajar a Tenerife

El Teide

Tenerife es un mundo en miniatura: preciosos pueblos con historia, bosques que son Reserva de la Biosfera, playas y paisajes que te quitan el aliento… ¿Estás preparando un viaje a Tenerife? Pues ahí van unas cuantas pistas y algunos consejos.
Voy a dividir el viaje de exploración de la isla en 4 días más uno (al final verás por qué añado ese día extra).
Parto del supuesto de que alquilarás un coche. Mi primera recomendación es que escojas un coche pequeño, porque encontrarás carreteras muy, muy estrechas, y pueblos con calles igualmente estrechas por las que te costaría pasar con un coche más grande (y eso para no hablar de los problemas de aparcamiento). Pero, cuidado, tampoco escojas un vehículo del grupo A, porque necesitarás un motor con un mínimo de potencia para subir las empinadísimas cuestas que te vas a encontrar. En resumen, lo mejor es que alquiles un coche del grupo B (un Opel Corsa o similar). Puedes probar aquí, pero también deberías hacer una búsqueda en Google, porque hay algunas empresas locales que tienen muy buenas ofertas y funcionan bien.

El noroeste: Icod de los Vinos, Garachico, Masca, Los Gigantes

Icod de los Vinos tiene un bonito casco histórico con algunas casas coloniales, pero lo que seguro vas a querer fotografiar es su famoso Drago Milenario. Si quieres plantarte al pie del drago vas a tener que pagar una entrada, pero si sólo quieres verlo y fotografiarlo puedes hacerlo perfectamente, con total comodidad y gratis, desde el balcón del parquecillo que hay al otro lado de la calle.
Al dejar Icod de los Vinos dirígete a Garachico, la que fuera principal ciudad portuaria de la isla hasta que, en el siglo XVIII, una colada de lava sepultó su puerto y dio lugar a las piscinas y charcos que hoy pueden verse y que son su principal seña de identidad.

Los Gigantes

Luego continúa hacia Los Silos y Buenavista del Norte, para después bajar a Masca y seguir hasta Santiago del Teide por una carretera de montaña con paisajes espectaculares. Eso si, la carretera es tan estrecha que en muchos tramos no permite el cruce de vehículos, así que existen “apartaderos” en los que uno de los coches debe esperar a que el otro pase. Como en las carreteras “single track” de Escocia, pero con la diferencia de que allí el tema está perfectamente regulado y sistematizado, y en Tenerife no.
Después puedes bajar hasta Los Gigantes, para ver los impresionantes acantilados que dan nombre a la localidad. Puedes conformarte con verlos desde el mirador señalizado en la parte alta del pueblo, pero también puedes bajar hasta el puerto deportivo, donde hay un parking de pago. Al lado del puerto está la playa de los Guíos, al pie de los acantilados.

Las ciudades: Puerto de la Cruz, La Laguna y Santa Cruz de Tenerife

Además de las tres citadas hay una cuarta ciudad que debes ver sí o sí en Tenerife, y es La Orotava. Si tienes tu hotel en Puerto de la Cruz puedes verla el día que subas al Teide. En caso contrario, podrías verla el mismo día que las otras, aunque resultaría una jornada demasiado cargada.
En Puerto de la Cruz tienes el centro con su viejo puerto, la  zona del Lago Martiánez y, en el otro extremo, Playa Jardín y el Loro Parque (un zoológico de propiedad privada).
Santa Cruz de Tenerife, la capital provincial, situada en la costa, es una ciudad moderna y agradable, centro cultural y comercial de la isla.
La Laguna, la capital histórica, está junto a la actual (de hecho ambas forman una única conurbación) pero no a la orilla del mar, sino en el interior, a una altitud de más de 500 metros. Es una antigua ciudad universitaria y nobiliaria, y su casco histórico es Patrimonio Mundial de la Unesco (hay que dedicar algunas horas a recorrerlo tranquilamente).

La Laguna

La Orotava y el Parque Nacional del Teide

La Orotava tiene un precioso casco histórico, con iglesias, palacios, jardines y hermosas casas coloniales. No te pierdas la Casa de los Balcones. El aparcamiento está difícil, pero hay algún parking de pago en el mismo centro antiguo.
Cuando reemprendas tu camino rumbo al Teide, para en el km 22 si quieres ver una curiosa estructura pétrea (de origen volcánico, por supuesto) en forma de rosa. El mirador Piedra de la Rosa está perfectamente señalizado en la carretera.
Luego, ya en el Parque Nacional, debes parar en el Centro de Interpretación de El Portillo si quieres comprender un poco mejor lo que vas a ver.
Aparte de contemplar los paisajes y recorrer los senderos (no te olvides de los Roques de García y el Mirador de Ucanca), puede que quieras subir al Teide en el teleférico. Si es así, debes saber que tendrás que comprar por anticipado los tickets (puedes hacerlo online). Y que aún así quizá no puedas subir, pues es frecuente que el teleférico no funcione debido a las malas condiciones meteorológicas. También puede ocurrir que funcione, pero que la visibilidad sea nula (el Teide suele estar sumergido en un mar de nubes), en cuyo caso encontrarás en la taquilla un cartel advirtiéndolo, para evitar reclamaciones.

El Teide, como es sabido, está en la zona central de la isla, así que tu camino de acceso será diferente en función de dónde te alojes. Desde Los Gigantes puedes subir por Chío (precioso camino) y desde la zona de hoteles de Los Cristianos y Playa de Las Américas por la carretera de Arona-Vilaflor. Desde la capital y zonas adyacentes deberás seguir la ruta de La Esperanza, en la que encontrarás numerosos miradores para detenerte a contemplar el paisaje.
Siempre debes llevar suficiente combustible en el depósito, porque en el Parque Nacional no hay estaciones de servicio.

El nordeste: el Monte de las Mercedes y el Parque Rural de Anaga

El extremo nordeste de la isla es una zona muy montañosa y bastante conservada, protegida hoy en día bajo la denominación de Parque Rural de Anaga. Por cierto, es Reserva de la Biosfera. Si amas la naturaleza y te gustan los paisajes espectaculares no puedes perderte una excursión de un día por esta zona.

Los Roques de Anaga

Desde La Laguna, toma la carretera de Las Mercedes. Pasada esta localidad, continúa hacia el este a través del Monte de las Mercedes, en el que se conserva la laurisilva originaria de Canarias. Te detendrás en la Cruz del Carmen y te asomarás al Mirador Pico del Inglés (no es una recomendación, es un hecho: lo harás). Luego, en el Bailadero, gira a la izquierda hacia Taganana. La carretera es muy estrecha, pero las vistas son impresionantes. Dejando atrás Taganana, continúa por la costa hacia Almáciga y Benijo. Desde hace un rato estarás viendo, en el mar, los Roques de Anaga (el Roque de Fuera y el Roque de Dentro), que quedan al este. Pero la carretera acaba en Benijo, y sólo a pie te podrías acercar más a ellos.
Al regresar, toma en el Bailadero la ruta de San Andrés. De nuevo paisajes espectaculares, hasta llegar al pueblo pesquero de San Andrés, con sus casas de colores colgadas de la ladera. Fundado en el siglo XV, hoy es conocido sobre todo porque en él se encuentra la Playa de las Teresitas, una de las más renombradas de Tenerife, junto a la cual hay un antiguo cementerio construido a finales del siglo XIX para enterrar a las víctimas de una epidemia de cólera.

Y un extra: La Gomera

Probablemente quieras aprovechar tu estancia en Tenerife para visitar la isla de La Gomera. Es muy recomendable. El viaje en ferry desde Los Cristianos dura menos de una hora, así que puedes ir y volver en el día. Toda La Gomera es Reserva de la Biosfera, y en ella perviven las mejores muestras de laurisilva. La isla es una acumulación de montañas (aunque su techo, el alto de Garajonay, no alcanza los 1.500 m), barrancos y precipicios. El 80% de su superficie es bosque, el llamado monteverde canario.

La Gomera

Para ir a La Gomera tienes dos opciones: pasar con tu coche en el ferry o apuntarte a una excursión organizada. Y ojo, porque en este caso la segunda puede ser la mejor opción. Las ventajas de ir con tu coche son obvias, así que comentaré sólo sus inconvenientes:

  1. Si no te alojas en el sur de Tenerife tendrás que cruzar la isla para tomar el ferry, y eso, teniendo que llegar a una hora fija, podría convertirse en una odisea. Para que te hagas una idea te diré lo que nos pasó a nosotros hace una semana y pico. Nuestro hotel estaba en Puerto de la Cruz, y decidimos apuntarnos a una excursión (aparte de otros temas, salía más barato que ir por nuestra cuenta). Pues bien, nuestro autobús, después de haber tomado el camino de Santa Cruz con la intención de ir a Los Cristianos por la autovía, tuvo que regresar y tomar la ruta del oeste (por Santiago del Teide), porque había tal atasco que corríamos el riesgo de perder el ferry. ¡Y eran las 6 de la mañana!
  2. En La Gomera te encontrarás con estrechas carreteras de montaña, todo curvas y flanqueadas por precipicios. Eso no es problema, pensarás. Pero añade el ingrediente de la visibilidad escasa o nula cuando atravieses las nubes (habrás oído hablar del mar de nubes y la lluvia horizontal) y a lo mejor la cosa te empieza a inquietar. Y confiemos en que no te toque mal tiempo, como a nosotros, porque te podrías encontrar desprendimientos en la carretera (sí, nos encontramos con varios).

Además, apuntarte a una excursión es mucho más ecológico.
Espero que mi pequeño resumen te ayude a preparar tu viaje a Tenerife. Ahora puedes ver más fotos de Tenerife y La Gomera, o comparar precios de vuelos y hoteles.

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