Viajar a Eslovenia e Istria: recomendaciones

Eslovenia, ese pequeño país encajado entre Italia, Austria y Croacia, que desde los Alpes se asoma al Adriático, no recibe aún mucho turismo de habla española. Pero eso cambiará, con toda seguridad, en los próximos años. Porque Eslovenia cuenta con importantes atractivos: sus hermosos paisajes de montaña, sus antiguos pueblos y ciudades, las famosas cuevas de la región de Karst (en esloveno Kras), la hospitalidad de sus habitantes…

Viajar a Eslovenia

La península de Istria, ubicada en el Adriático, frente a Venecia, pertenece en su casi totalidad a Croacia; aunque una pequeña parte, la que se sitúa más al norte, queda dentro de las fronteras de Eslovenia. Pero Istria, ligada históricamente a Venecia, está más cerca de Liubliana que de Zagreb (por no hablar de Dubrovnik, situada en el otro extremo de la alargada Croacia). Mirando el mapa resulta evidente que es más lógico visitar Istria en un viaje a Eslovenia que hacerlo en un viaje a Croacia (de hecho, los viajes organizados a Croacia no suelen incluir la visita a esta península, que pilla tan a trasmano). Así que mi propuesta es aprovechar el viaje a Eslovenia para hacer una escapada a Istria.

Preparando el viaje: el vuelo

Lo más obvio, desde luego, es buscar un vuelo a Liubliana. Lo más obvio… pero no siempre lo más conveniente. Al preparar mi reciente viaje a Eslovenia, encontré que, por precio y horario, me convenía más volar a Venecia y alquilar allí un coche (Venecia está a poco más de dos horas por carretera de Liubliana). También podría interesar volar a Zagreb, o a algún aeropuerto austriaco. Hay que explorar todas las posibilidades (ver vuelos a Liubliana, a Venecia y a Zagreb). Puedes comprobar las distancias y los tiempos de viaje desde los distintos aeropuertos utilizando Google Maps.

Conducir en Eslovenia

Conducir en Eslovenia no resulta complicado. El estado de las carreteras es bueno, y la mayor parte de los recorridos largos, si se puede hablar de recorridos largos en un país tan pequeño, se hacen por autopista. Aparcar, sin embargo, sí puede resultar difícil; y aparcar gratis, prácticamente imposible en la mayor parte de los núcleos urbanos que vas a visitar. Tendrás que llevar a mano calderilla para los parquímetros.
La velocidad máxima permitida es: en áreas urbanas, 50 km/h; en carreteras regionales, 90 km/h; en carreteras rápidas, 100 km/h, y en autopistas, 130 km/h. Es obligatorio circular con las luces de cruce encendidas (incluso de día) y, en época invernal, llevar en el maletero cadenas para la nieve.
Además, Eslovenia se ha apuntado al sistema de las viñetas para circular por autopista. Eso significa que, si viajas con tu propio coche o has alquilado uno en otro país (como era mi caso), tendrás que adquirir una viñeta y colocarla en el lado izquierdo del parabrisas de tu vehículo. Con ello podrás circular por las autopistas eslovenas, sin realizar pagos adicionales. Las viñetas, válidas por siete días, un mes, un año, etc., se adquieren en las estaciones de servicio cercanas a la frontera (antes de entrar en el país) y también en las propias estaciones de servicio eslovenas. Es mejor comprarla antes de cruzar la frontera que arriesgarse a que te pillen en una autopista eslovena sin la viñeta y te pongan una fuerte multa.

Posible recorrido en tres etapas y media. Primera etapa: la costa adriática

El viaje puede organizarse en tres etapas de dos días y una de un solo día. El orden de las etapas no es importante. Para mí, la primera fue la costa adriática porque llegaba desde Venecia, pero también puede dejarse esta etapa para el final.

Un buen sitio para alojarse en esta etapa es Portoroz, porque es la localidad que, en la zona, dispone de la mayor infraestructura hotelera (ver hoteles en Eslovenia).

Desde aquí se puede recorrer la península croata de Istria. Incluyo algunas fotos, que podrás ver haciendo clic donde aparezca el icono . En Istria destacan:

  • Poreč, hermoso pueblo mediterráneo cuyo casco histórico está edificado en una península. Debes recorres sus calles y visitar la basílica bizantina de  San Eufrasio.
  • Rovinj (Rovigno para los italianos), cuyo encantador casco viejo, que también hay que recorrer sin prisa, está, como el de Poreč, rodeado por el Adriático.
  • Pula, al sur de la península. También debes recorrer el casco histórico de Pula, y no debes perderte el  templo de Augusto y el  anfiteatro romano.

Al norte de la frontera puedes visitar Piran (si dispones de tiempo suficiente, porque debes dejar el coche en el parking que hay en la carretera de acceso a la localidad y tomar el transporte público para llegar hasta ella) y debes visitar Koper, que, como indica su nombre italiano de Capodistria (Caput Histriae), fue la capital histórica de Istria. Koper es una hermosa ciudad, que aún hoy cuenta con una importante minoría italiana. Se parece a Poreč o Rovinj, auque es de mayor tamaño. Entre sus edificios destaca el  Palacio de los Pretores, de estilo gótico veneciano.

Segunda etapa: el centro y el este de Eslovenia

La base de operaciones para esta segunda etapa debe ser Liubliana. En la capital eslovena te vendrá bien alojarte en un hotel céntrico, que te permita desplazarte a pie por la ciudad. Como en Eslovenia los hoteles no son precisamente baratos, una opción podría ser el City Hotel, un 3*** que dispone de parking a precio razonable. Las habitaciones del City no son nada del otro mundo, pero las camas son cómodas, el desayuno está bien y el hotel cuenta con una ubicación envidiable.

Pero me estoy adelantando. Antes de llegar a Liubliana, debes hacer un alto en el camino en un par de ocasiones. En la región del Karst tienes que ver unas cuevas, bien sean las de Škocjan (declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO) o las más conocidas  de Postojna, a las que se accede en un pequeño tren. Y también debes visitar el fotogénico castillo de Predjama, cercano a éstas últimas.

Luego, desde Liubliana puedes, si lo deseas, visitar el Este del país (da tiempo a ir y volver en el día):

  • Ptuj, una ciudad anterior a la época romana que tuvo cierta importancia durante la Edad Media. Está a orillas del río Drava.
  • Maribor, la segunda ciudad de Eslovenia en población, también situada junto al río Drava.
  • Celje, una ciudad cuyo origen se pierde en la noche de los tiempos y que es hoy, por población, la tercera del país.

Tampoco es mala opción olvidarse de las ciudades del Este y descansar un par de días en la bonita capital eslovena.

Tercera etapa: los Alpes Julianos

El sitio más indicado para alojarse en esta etapa es la encantadora localidad de Bled, que cuenta con suficiente infraestructura hotelera. En Bled no puedes dejar de visitar el castillo, que permite contemplar el lago Bled y toda la comarca desde las alturas del risco en el que está construído. Y, si aún te quedan ganas de caminar, puedes hacerlo por el paseo que rodea el lago. Otra visita obligada es la del hermoso lago Bohinj, en el interior del Parque Nacional Triglav, que no tiene castillo, como el de Bled: es naturaleza casi pura.

El segundo día de esta etapa puedes dedicarlo a visitar el Parque Nacional Triglav, cruzándolo desde la estación de esquí de Krankjska Gora, en el Norte,  hasta la localidad de Bovec, al Oeste del Parque. La ruta, que atraviesa el paso de Vršič y el valle del Soča, es, según dicen, la más hermosa de todo el país. Pero debes tener en cuenta que está cerrada al tráfico en la temporada invernal, así que si, como yo, viajas a Eslovenia en la estación fría, te quedarás sin poder recorrerla.

Radovljica, Kranj, Škofja Loka y Kamnik

Al volver desde Bled, puedes visitar estas localidades. Esa es la media etapa de la que hablé al principio.

  • Radovljica es una bonita localidad, que merece que hagamos un alto en el camino.
  • Kranj, una ciudad industrial que es la capital regional, también se encuentra en el camino de Liubliana. Así que puedes detenerte y dar un paseo por su casco histórico (que también lo tiene). Eso si consigues aparcar.
  • Škofja Loka no está junto a la carretera: para llegar hasta ella hay que desviarse. Pero merece la pena.
  • Kamnik tampoco se encuentra de camino. Si te sobra tiempo, puedes desviarte para pasar esta pequeña ciudad, cuyo casco viejo está dominado por el  Mali Grad, el pequeño castillo. Pero no considero la de Kamnik como una visita imprescindible.

Cuándo ir

Los mejores meses para visitar Eslovenia son mayo, junio y septiembre. El invierno es para los esquiadores. Julio y agosto son los mejores meses del año desde el punto de vista climatológico, pero el país está en esas fechas sobrecargado de turistas, y puede resultar dificil encontrar habitación en un hotel o mesa en un restaurante.

Para evitarte posibles sorpresas, no estaría de más que echaras un vistazo a las cifras históricas de temperatura y pluviosidad de Liubliana:

Mes

Temperatura media ºC

Lluvia total media (mm)

Número medio de días de lluvia

Mínima diaria

Máxima diaria

Ene

-2.8

3.0

71

12

Feb

-1.9

6.2

71

10

Mar

1.4

11.2

87

12

Abr

4.9

13.5

103

14

May

9.5

20.8

113

15

Jun

12.7

23.9

154

16

Jul

14.6

26.5

117

13

Ago

14.4

26.2

134

12

Sep

11.0

21.5

131

12

Oct

6.7

15.3

147

13

Nov

1.7

7.9

137

14

Dic

-1.7

3.4

103

13

Puedes ver algunas fotos de Eslovenia en Viajesyfotos.com.

1 comentario
  1. Armand
    Armand Dice:

    Yo he viajado este verano a Eslovenia. Es un país fantástico. Yo recorrí la parte oeste. Entre por Gorizia y fuí hacia el norte por el rio Soca y el paso Vrsic y baje hasta Bled, ciudades medievales, Ljubljana y al sur hasta Piran. Si algún lector quiere ampliar los detalles de este viaje,puede consultar mi blog eslovenia-bercer.blogspot.com. Saludos. Armand

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