Archivo etiqueta recomendaciones

Visitar Petra

Dicen los folletos turísticos que Petra (Jordania) es uno de esos sitios que hay que visitar al menos una vez en la vida. Por una vez, estoy de acuerdo con ellos. Por mucho que hayas leído sobre Petra, por muchas fotos que hayas visto, la ciudad rosa del desierto te sorprenderá y te maravillará. Petra nunca defrauda al viajero.

Visitar Petra

El tiempo mínimo para visitar Petra es de un día completo. Casi todos los viajes organizados incluyen dos noches en Petra y dedican un día a la visita de la ciudad, pero podrías encontrar alguno que le dedicara menos tiempo. Por ejemplo, hay viajes en los que se visita Petra desde Aqaba. Yo no aconsejaría a nadie que contratara uno de esos viajes, a no ser que esté exclusivamente interesado en el buceo. En realidad, para ver Petra tranquilamente se necesitarían dos días, de los que, casi con toda seguridad, no te iba a sobrar ni un minuto.

Me explicaré. Caminar desde la entrada del recinto hasta el Tesoro, que se encuentra justo donde desemboca el desfiladero (el Siq) por el que se accede a la ciudad, te lleva una hora. Sumando el tiempo de vuelta, ya tenemos dos horas. Después de ver el Tesoro tienes que continuar caminando hasta llegar a la Calle de las Fachadas y el teatro. Las distancias no son precisamente cortas. Al fondo, a la derecha, verás las Tumbas Reales, y te dirás: “tengo que llegar hasta allí”; aunque quizás, como hicimos nosotros, lo dejes para la vuelta, y gires a la izquierda para tomar la Calle con Columnas, en el centro de la ciudad (la Calle con Columnas era el cardo máximo de la Petra romana). Después de recorrer la Calle con Columnas, seguirás caminando hasta el antiguo templo nabateo conocido como Qasr Al-Bint. En ese punto, nosotros, aprovechando que es allí donde se encuentran los dos restaurantes de Petra, nos detuvimos a comer, porque queríamos recuperar fuerzas antes de emprender la dura subida hasta el Monasterio. La subida al Monasterio te puede tomar casi una hora si no estás en muy buena forma física, porque seguro que harás un alto en el camino para desviarte por el estrecho cañón que lleva al cercano Triclinio de los Leones (yo te lo recomiendo). La bajada también lleva su tiempo. Cuando estés de nuevo en el centro de Petra, probablemente el tiempo se te habrá echado encima. Sobre todo si viajas en invierno, cuando los días son más cortos. Y te queda casi todo por ver…

Así que, como antes dije, es muy recomendable dedicar a Petra dos días. Si sólo dispones de un día, debes intentar aprovecharlo al máximo. Incluso, aunque habrá quien considere casi una blasfemia lo que voy a decir, quizá fuera preferible que prescindieras de la subida al Monasterio y dedicaras las casi dos horas que ganarías con ello a visitar tranquilamente otras partes de la ciudad. Otra cosa muy recomendable: si te es posible, alójate en un hotel cercano a la entrada del recinto arqueológico. Así no dependerás de nadie y podrás acceder a la ciudad tan pronto y salir de ella tan tarde como quieras.

Popularity: 18% [?]

, , ,

No hay Comentarios

Viajar a Croacia a tu aire

Croacia es un hermoso país, muy apropiado para disfrutarlo en un viaje a tu aire. El plan puede ser simple: partir de Zagreb, en el Norte, y recorrer el país por la costa hasta Dubrovnik, en el extremo sur, haciendo una serie de paradas intermedias. Luego, al regresar,  puede uno abandonar la carretera de la costa para visitar el magnífico Parque Natural de los Lagos de Plitvice, en la Krajina (la Frontera), región cuyo nombre nos trae a la memoria infaustos recuerdos de la última Guerra de los Balcanes…

La preparación del viaje puede consistir, simplemente, en reservar los vuelos, un coche de alquiler en el aeropuerto de Zagreb, y los hoteles a lo largo del recorrido. Por ejemplo, pueden reservarse hoteles en Zagreb, Rijeka (en la costa, frente a Venecia, aunque la península de Istria se interpone entre ambas ciudades), Split, Dubrovnik y, ya de regreso, en Plitvice, antes de volver a Zagreb. Y dejar el resto a la improvisación. Por supuesto, también puede hacerse el viaje al revés, comenzando por Dubrovnik, aunque yo recomiendo empezar por Zagreb y dejar para el final Dubrovnik y Plitvice, consideradas por muchos las joyas de Croacia.

Viajar a Croacia a tu aire

Dubrovnik, Croacia

En Croacia no te vas a aburrir. Vas a ir descubriendo monumentos romanos, ciudades medievales, hermosos paisajes en la costa dálmata, salpicada de islas… No, en Croacia no te vas a aburrir. Quizá fuera lo mejor que dejaras de leer, para no estropear el factor sorpresa…

Bueno, si has seguido leyendo supongo que eres de los que prefieren viajar informados, así que te adelantaré algunas cosas de las que vas a encontrar en Croacia.

Zagreb, la capital, nacida de la unión de las poblaciones fundadas en la Edad Media en las colinas de Kaptol y Gradec. Así que hoy en día, la ciudad alta es la parte más antigua de la ciudad. No hay que perderse la antigua puerta de piedra de entrada a Gradec, que es un curioso lugar de culto (la religión católica sigue jugando un importante papel en Croacia). No lejos de allí están el Sabor (el parlamento croata) y el palacio del Ban, sede de la Presidencia de la República.

Rijeka, ciudad costera que cuenta con un importante puerto, puede tomarse como base para visitar la península de Istria. Claro que, si tienes más tiempo, puedes buscar un hotel en la propia península.  El carnaval de Rijeka es notable (incluso desde España pueden encontrarse viajes organizados a Rijeka en las fechas del carnaval).

Zadar (Zara en italiano), ya en Dalmacia, es una bonita ciudad medieval, amurallada, con una hermosa catedral y un foro romano. Zadar ha sido, históricamente, una ciudad más italiana que croata (sólo dejó definitivamente de ser italiana después de la Segunda Guerra Mundial). Todavía puede verse el León de Venecia sobre su principal puerta de acceso.

Šibenik es otra bonita ciudad medieval de Dalmacia, que para variar es, históricamente, más croata que italiana. Su Catedral de Santiago es Patrimonio de la Humanidad.

Trogir, una encantadora ciudad de menor tamaño, vive principalmente del turismo. Su casco histórico medieval está repleto de edificios románicos y góticos (palacios, iglesias, una logia, etc.).

Split, la mayor ciudad de Dalmacia,  es industrial y portuaria. En ella se encuentra el famoso palacio que ordenó construir el emperador romano Diocleciano entre los siglos III y IV de nuestra era. El palacio era, además, una plaza fuerte, y, como tal, está amurallado (sólamente su fachada sur, que da al mar, no se encuentra fortificada). Es enorme: se supone que llegó a albergar a 9.000 personas. Hoy en día, aún se encuentra habitado. Resulta sorprendente ver la ropa tendida entre las columnas romanas de la fachada.

Para viajar de Split a Dubrovnik hay que salir de Croacia,  porque el territorio croata está interrumpido por la pequeña salida al mar de Bosnia Herzegovina. Ni al salir ni al volver a entrar hay que mostrar el pasaporte.

Dubrovnik, llamada Ragusa hasta que comenzó el siglo XX, no necesita presentación. Históricamente, Ragusa fue una ciudad libre que contaba con una importante flota, al estilo de Venecia. Hoy, Dubrovnik, conocida como la perla del Adriático, es un importantísimo centro turístico. Su hermoso recinto histórico, amurallado y fortificado, es probablemente uno de los lugares más conocidos y fotografiados del mundo. Su centro es la famosa Placa, la calle pavimentada de mármol que lo cruza de este a oeste, desde la Plaza Luza,  en la que se halla el palacio Sponza, hasta la zona de la Puerta de Pile,  no lejos de la cual está el monasterio franciscano. Dobrovnik es una ciudad en la que hay que perderse, callejeando sin rumbo preestablecido.

El Parque Nacional de los Lagos de Plitvice,  el más conocido de los parques nacionales croatas, está situado en la región de la Krajina (la frontera), mayoritariamente habitada hasta hace muy poco tiempo por serbios. Tras la última Guerra de los Balcanes, los serbios, que se habían rebelado contra la Croacia independiente proclamando la República Serbia de Krajina, fueron desplazados de la zona. Todavía pueden verse en la comarca las señales que dejó la guerra.

En el territorio del parque hay una serie de lagos, a diferente altitud y comunicados entre sí por cataratas y cascadas. El conjunto resulta de una belleza impresionante. El parque se visita a pie, a través de senderos y puentes de madera, o en barca (en los lagos de mayor tamaño). En invierno la nieve lo cubre todo, el agua de los lagos se congela, y sólo es posible hacer un breve recorrido a pie para contemplar los lagos y las cascadas desde las alturas. Pero la espectacularidad del paisaje nevado y la ausencia total de turistas convertirán ese recorrido en algo inolvidable.

Puedes encontrar alguna información adicional en el relato de mi viaje a Croacia.

Popularity: 26% [?]

, , ,

No hay Comentarios

Viajar a Israel: algunas recomendaciones

A lo mejor llevas tanto tiempo deseando viajar a Israel como yo llevaba, y, como yo hacía, lo vas posponiendo con la esperanza de las cosas se arreglen por allí… Si ese es tu caso, para tí estoy escribiendo estas líneas. En mi caso particular, por fin me decidí a viajar a la antigua Palestina a finales del año pasado. Como no tenía muy claro el tema de los problemas que me iba a encontrar en la zona, de lo que podía y lo que no podía hacerse (o de lo que podría resultar peligroso hacer), etc., decidí apuntarme a un viaje organizado. Y ¿en qué acabo la cosa? Pues acabó así:
1. Estaba yo en Jerusalén, precisamente, cuando comenzaron los bombardeos israelíes de Gaza de diciembre de 2008, y los bombardeos continuaban cuando terminé el viaje y regresé a España. Los palestinos que vivían en Gaza pasaron por una situación terrible en esos días. Pero ni yo ni ningún otro viajero, que se sepa, tuvimos el más mínimo problema, a no ser que se considere un problema que la policía cortara el acceso al Monte de los Olivos cuando íbamos a subir a contemplar desde allí la ciudad de Jerusalén. Así que, mirando el tema desde un punto de vista estrictamente práctico, y dejando al margen posibles consideraciones de índole ética, no creo que haya motivo para que nadie aplace su viaje a Israel en espera de que la situación mejore.
2. Mi viaje tuvo todos los inconvenientes de cualquier circuito organizado y algunos más, específicos de ese destino, que comentaré a continuación. Así que me arrepentí, y mucho, de no haber organizado el viaje por mi cuenta.

Inconvenientes que puedes encontrar en un circuito por Israel

¿No habrás olvidado que la antigua Palestina es Tierra Santa, verdad? A lo mejor es precísamente por eso por lo que quieres viajar allí. A lo mejor no eres un viajero, sino un peregrino… En este caso, lo que sigue no está escrito para tí. Pero si ese no es tu caso, si lo que quieres no es visitar la casa de San Pedro, la carpintería de San José, el lugar donde supuestamente se produjo el milagro de los panes y los peces, el monte de las bienaventuranzas, etc…. ¡Cuidado, porque puedes encontrarte con que una parte importante de tu viaje, incluyendo en esa parte días enteros, consiste precisamente en eso! Fíjate con mucha atención en lo que incluye y lo que no incluye el circuito. Quizá en un primer vistazo no hayas encontrado nada sospechoso, pero busca con cuidado alusiones a las citadas casa de San Pedro o carpintería de San José, al lugar de tal o cual milagro, del Sermón de la Montaña o del bautismo de Jesús… y sabrás con lo que te vas a encontrar. Y luego busca, por ejemplo, alguna alusión a la Explanada de las Mezquitas (el Monte del Templo para los judíos; el lugar desde el que supuestamente Mahoma subió a los cielos para los musulmanes; el sitio en que se encuentran la magnífica Cúpula de la Roca, símbolo de Jerusalén, y la mezquita Al Aqsa, ambas del siglo VII). Busca alguna alusión a la Explanada de las Mezquitas… pero no te sorprendas si no la encuentras. En ese caso, tendrás que investigar si vas a disponer de tiempo libre suficiente para subir por tu cuenta a la explanada. Ciertamente, a los infieles no nos está permitida la entrada a la Cúpula de la Roca ni a la mezquita Al Aqsa, pero… ¿de verdad vas a marcharte de Jerusalén sin haberlas visito de cerca, sin haber puesto los pies en el monte del templo?

Qué ver (y qué no merece la pena ver)

Jerusalén, por supuesto, es el primer objetivo de cualquier viaje a Israel. Es más, desde mi punto de vista puede ser el objetivo único de un viaje a Israel. Puede uno pasarse muchos días recorriendo las murallas de la ciudad vieja, atravesando sus puertas Viajar a Israel, recomendaciones(como la de Damasco, la de los Leones o la de Sión), recorriendo sus callejuelas… Subiendo a la Explanada de las Mezquitas (lo que sólo puede hacerse en los momentos en que no se realizan allí actividades de culto y después de haber guardado cola y pasado por el control de seguridad) y bajando al Muro de las Lamentaciones (ya que estás allí, si tu sexo es el adecuado :) , podrás también acceder a la Sinagoga del Muro; no dejes de hacerlo). Visitando la sorprendente y abigarrada iglesia del Santo Sepulcro, después de haber recorrido las calles que forman la llamada Vía Dolorosa. Recorriendo el Monte de los Olivos, a los pies del cual está la llamada Tumba de María

No pretendo hacer una relación exhaustiva de las cosas que merece la pena ver en Jerusalén, para eso están las guías de viaje. Sólo diré una cosa más: el período de tiempo que pases en Jerusalén debe incluir un sabbath. Baja ese día al Muro, recorre las calles del barrio judío, y serás testigo de escenas que no vas a olvidar en tu vida.

Fuera de Jerusalén, aunque muy cercano a ella, está Belén. Esta ciudad árabe pertenece, como es sabido, a los Territorios Palestinos, y para visitarla hay que atravesar el Muro de Cisjordania. Salvo que seas palestino, no deberías tener problemas para entrar y salir.

La zona del Mar Muerto puede visitarse también desde Jerusalén. Puede resultar bastante barato hacerlo en taxi (por supuesto, hay que negociar el precio previamente).

Galilea es la zona por excelencia del turismo religioso. Si eres un viajero y no un peregrino, puedes prescindir de visitarla. ¿Qué hay en Galilea que merezca la pena? Allí está la ciudad antigua de Beit She’an, con un teatro romano, los restos de unos baños y una avenida de columnas; en Cafarnaúm pueden verse los restos de una lujosa sinagoga de época romana… Y, en este momento, no se me ocurre nada más. Los paisajes no son especialmente notables. El Jordán es simplemente un río. No creo que pueda decirse que el llamado Mar de Galilea sea particularmente interesante, y, en su orilla occidental, la ciudad de Tiberíades es una fea localidad de vacaciones a la que los israelíes acuden para tomar los baños. Y estoy de acuerdo con LonelyPlanet.es en que “Nazaret, donde Jesucristo pasó su infancia, constituye el destino de numerosos peregrinos, pero no ofrece grandes puntos de interés turístico“.

La costa mediterránea de Israel sí cuenta con algunos lugares de interés, el principal de los cuales es Acre, en el extremo norte. Acre es una interesante ciudad árabe con una larguísima historia, que incluye el período en que se convirtió en la ciudad-fortaleza cruzada de San Juan de Acre. Hoy en día, se visita, entre otras cosas, la llamada ciudad cruzada subterránea, una serie de salas y pasadizos que en su día pertenecieron a los caballeros hospitalarios.

También merece la pena ver los restos romanos de Cesarea Marítima, emplazados al borde del Mediterráneo (incluso dentro de él).

Y, por supuesto, no está de más pasear por Tel Aviv y Jaffa, el primitivo núcleo de población que dio origen a la ciudad moderna.

Cómo organizar el viaje

Después de haber estado allí, creo que lo que debería haber hecho (y lo que haré la próxima vez, porque creo que habrá próxima vez) es organizar el viaje por mi cuenta. Veo dos opciones que merezcan la pena:

  • la primera consistiría en dedicar el viaje a Jerusalén, para lo que bastaría con reservar vuelo y hotel. En Jerusalén habría que buscar un hotel cercano a la ciudad vieja, y habría que hacerlo con cuidado, teniendo en cuenta las opiniones de quienes se hayan alojado allí con anterioridad, porque la hostelería, según mi experiencia, no es precisamente el punto fuerte de Israel (por decirlo suavemente). Desde Jerusalén podrían visitarse Belén y la zona del Mar Muerto. No hay necesidad de alquilar un coche.
  • La segunda, si se dispone de más tiempo (y de más dinero), consistiría en añadir a la opción anterior un viaje de ida y vuelta hasta Acre, por la costa mediterránea. Para ello podría alquilarse un coche. No habría que entrar en ningún momento en los Territorios Palestinos, por lo que no debería haber problemas con el coche de alquiler. El recorrido que propongo, Tel Aviv-Cesarea Marítima-Haifa-Acre y vuelta a Tel Aviv, podría realizarse tranquilamente en un par de días.

Si quieres alguna información adicional, puedes echarle una ojeada a los relatos de mi viaje a Jerusalén y al resto del territorio de Israel y Palestina.

Popularity: 100% [?]

, , ,

9 Comentarios