Conducir en Irlanda

Recientemente he realizado un viaje por carretera a través de Irlanda, incluyendo Irlanda del Norte. Antes de salir había leído en la página de Recomendaciones de Viaje del Ministerio de Asuntos Exteriores que las carreteras de Irlanda son, en general, estrechas y que no están en muy buenas condiciones, aparte de que la señalización es mala. Pero la realidad es siempre capaz de sorprenderte.

Conducir en IrlandaEl estado de las carreteras no es bueno, pero en lo que se refiere a deterioro del asfalto, baches, etc., tampoco es tan malo como para llevarse las manos a la cabeza. Pero puede que sí te las lleves con otras cosas. Por ejemplo, cuando lees que las carreteras son estrechas, no imaginas que te vas a encontrar cada dos por tres con tramos de doble sentido en los que la vía es tan estrecha que no permite que en ella se crucen dos coches. Y esto te ocurrirá en cuanto salgas de las carreteras principales; por ejemplo, para llegar a algunos de los principales monumentos recomendados por las guías de viaje. Claro que los irlandeses están acostumbrados a conducir por esas carreteras, y no tendrás problemas (en la mayoría de los casos, el coche que viene en dirección contraria se habrá metido en algún pequeño ensanchamiento de la carretera y se habrá detenido allí antes de llegar a tu altura para dejarte pasar; a veces serás tú el que encuentre el hueco para hacer sitio al otro; yo, particularmente, nunca me vi en la necesidad de tener que conducir marcha atrás para encontrar un lugar donde meterme, lo que habría sido más complicado y más peligroso).

El Ministerio de Asuntos exteriores habla de mala señalización, pero yo nunca me habría imaginado lo que ocurre en Irlanda con las señales de limitación de velocidad. Resulta que, en las carreteras nacionales, la velocidad está limitada a 100 km/h. Muchas carreteras consideradas como nacionales son estrechísimas, sin arcén de ningún tipo, llenas de curvas… No parece que los 100 km/h sean una velocidad adecuada para circular por ellas, pero en fin, podrían valer como limitación genérica. Lo sorprendente no es eso. Lo que sorprende es que todas las señales de limitación de velocidad que ves a lo largo de la vía indican esa velocidad máxima, independientemente del lugar en que estén situadas. Por ejemplo, te encontrarás a menudo con una señal que te prohibe circular a más de 100 km/h colocada justo delante de una curva sin visibilidad y tan cerrada que no la podrías tomar  a más de 50 ó 60 sin salirte de la vía.

La foto de arriba no muestra algo excepcional en las carreteras irlandesas. No se trata de un error puntual de señalización, lo que se ve en la foto es normal allí. La fotografía está tomada en el condado de Kerry, en el tramo inicial de una carretera secundaria que lleva a los restos de un castillo (así lo indica el cartel oportunamente colocado en la desviación). Como la carretera no es nacional, la velocidad está limitada a 80 km/h y no a 100. Pero, aunque no sé si se aprecia perfectamente en la foto, la estrechez de la vía impide que en ella se crucen dos vehículos. Además, estamos ante una curva sin visibilidad. Pero la señal de tráfico dice que podemos circular… ¡a 80 km/h!

Se diría que los encargados de colocar las señales de tráfico en Irlanda tienen un sentido del humor muy particular.

Por suerte, los irlandeses conducen a la velocidad que les marca la carretera, y no a la que les indica la señalización. Si haces como ellos, y contando con que conducir por la izquierda no sea un problema para tí, tu viaje por carretera en Irlanda será cómodo y carente de sobresaltos, como lo fue el mío.

1 comentario
  1. Maria
    Maria Dice:

    La verdad es que Irlanda es tan bonita que no te importa cómo sean sus carreteras.
    Lo importante es disfrutar de sus vistas, montañas, paisajes y ciudades.

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