
Apamea (Απάμεια) era el nombre de una antigua ciudad, localizada en Siria, en la orilla derecha del río Orontes, 55 km al noroeste de la actual Hama.

Apamea (Απάμεια) era el nombre de una antigua ciudad, localizada en Siria, en la orilla derecha del río Orontes, 55 km al noroeste de la actual Hama.

Alepo (Siria). Un mar de antenas parabólicas. Unos metros más abajo, las mujeres chiítas caminan por las calles envueltas en tela negra de la cabeza a los pies para no tentar a los hombres. Aunque alguna ya se anuda un coqueto pañuelo a la cintura. Las mujeres sunnitas no van de negro, pero visten amplios ropajes y llevan la cabeza cubierta. Aunque algunas ya no la llevan.
Santo Domingo es la primera ciudad que fundaron los europeos en el nuevo mundo, y ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
[Entrada publicada en el año 2008]
El monasterio de Santa Tecla, en Maalula (Siria) está edificado junto a la cueva en la que, según la tradición, vivía la santa, y en la que reposan sus restos.
Tecla era hija de un príncipe seléucida y discípula de San Pablo. Según la leyenda, la santa, cuando huía de los soldados, que la perseguían por su fe cristiana, se encontró ante una montaña que le impedía el paso. Comenzó a rezar y, entonces, la montaña se abrió. Penetrando a través de la hendidura que se había producido, Tecla llegó a la cueva en la que iba a pasar el resto de sus días.

Palmira era la capital nabatea cuando la reina Zenobia, en el siglo III, se sublevó contra Roma y pretendió crear un imperio que rivalizara con el romano y con el sasánida de Persia. Finalmente, Zenobia fue derrotada y capturada por el emperador Aureliano.

Extramuros de la ciudad vieja de Damasco está la ciudad nueva. En la imagen vemos, en segundo plano, un edificio moderno, evidentemente inspirado en los antiguos zigurats mesopotámicos.

La ciudad vieja de Damasco, al atardecer, es perfecta para pasear. Esta calleja no está lejos de la Gran Mezquita de los Omeyas.

En el zoco de Alepo pueden encontrarse muchas cosas. Por ejemplo, carne de camello. Aunque hay a quien le da un poco de repelús ver las cabezas de los camellos colgadas de un gancho en la carnicería…
Texto y foto de 2008.
Relato de un viaje a Siria realizado en Febrero-Marzo de 2008, antes del comienzo de la guerra civil.

El monasterio de San Sergio fue construido en el siglo IV sobre los restos de un templo pagano, en Maalula (Siria), y dedicado a Sarkis (Sergio), un soldado romano que fue ejecutado por sus creencias cristianas.

Alepo (Siria) tiene más de tres millones de habitantes. Pero su ciudad vieja, rodeada de murallas, está todavía anclada en la Edad Media. La gente sigue comprando en su zoco, en buena parte cubierto, lleno de caravasares y dividido en zonas en las que se venden diferentes productos: tejidos, especias, zapatos, carne…

El Palacio Azem (Damasco, Siria) es un hermoso ejemplo de la arquitectura otomana del siglo XVIII. Fue la residencia privada del gobernador de Damasco.

En la Gran Mezquita de los Omeyas (Damasco, Siria) las mujeres rezan en la zona que tienen reservada (separada por unas cadenas, como se ve en la foto). Cuando alguna sale de esa zona, los vigilantes de la mezquita la hacen volver a ella.
Esta entrada se publicó el 7 de marzo de 2008, tiempo antes de que estallara la guerra de Siria. La he dejado tal y como estaba, aunque ahora parece producto de un macabro y cruel sentido del humor.
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Siria es un destino en alza. Se trata de un país milenario (romano, bizantino, árabe y otomano), con paisajes mediterráneos y con desiertos, con gentes extraordinariamente amables y hospitalarias (todavía no recibe un turismo masivo) y con precios, por el momento, sorprendentemente bajos.

Hemos seguido la calle que se veía en la foto del post anterior y hemos llegado hasta aquí. Al fondo vemos la Gran Mezquita de los Omeyas. Más cerca, lo que queda del templo romano dedicado a Júpiter.

El zoco Al-Hamidiyya, en Damasco (Siria) está dentro de la ciudad vieja amurallada, justo al sur de la ciudadela. Se trata de un gran mercado cubierto, cuyo aspecto actual data del siglo XIX. No se ha convertido en un mercadillo para turistas, sino que continúa siendo uno de los lugares de compras preferidos por los habitantes de la ciudad.