Archivo de December de 2007

Diferentes maneras de viajar

Thursday, 27 de December de 2007

Voy a hacer un breve resumen de las diferentes maneras en que una persona corriente puede planificar su viaje. No escribo para los grandes viajeros, que ya se las apañan solos (de todos modos yo, que no me considero un gran viajero, poco podrí­a aportarles). Escribo para los viajeros (o aspirantes a viajeros) normales y corrientes.

Los viajeros corrientes tenemos una amplia gama de posibilidades para organizar nuestros viajes, que va desde el viaje en total libertad (la opción más deseable) al paquete en el que todo nos lo dan hecho (opción que, a veces, puede ser la menos mala).

El viaje abierto

El sueño de todo viajero es el viaje que se va planificando sobre la marcha. En la práctica, si descartamos a los multimillonarios, esto sólo es posible para los mochileros, los campistas y los caravanistas. No tengo mucha experiencia como mochilero, pero sí­ como campista y caravanista, y puedo asegurar que la sensación de libertad que se tiene cuando se viaja por paí­ses desconocidos, pudiendo decidir cada dí­a la ruta, es única. El que prueba, repite. Y, gracias a las caravanas y autocaravanas, esa sensación está al alcance de jóvenes y viejos, sin lí­mite de edad.

Organizar tu propio viaje

Cada vez es más frecuente (gracias, sobre todo, a Internet) que los viajeros organicen su propio viaje. Puedes reservar tus vuelos y tus hoteles y alquilar tu coche, todo ello a tu gusto y con precios mucho mejores que los que obtendrí­as en una agencia. Hace unos cuantos meses tení­a yo intención de viajar a Rodas y hacer una escala de un par de dí­as en Atenas. Busqué primero en varias agencias, y sólo Viajes El Corte Inglés me ofrecí­a la posibilidad de comprar un viaje montado de esa forma. Busqué luego directamente en Internet y, con los mismos vuelos y con hoteles de similar categorí­a (y que, además, eran los que yo querí­a y no los que la agencia tení­a) me ahorré algo así­ como un 20%. No recuerdo las cifras exactas, pero eran de ese orden.

¿Y cómo elegir el hotel? En Internet hay montañas de información, fotografí­as, crí­ticas y recomendaciones de hoteles, pero el dato que para mí­ es más importante, sobre todo si no se va a disponer de vehí­culo, es la situación del hotel. ¡Qué diferencia entre un hotel céntrico y otro que te obliga a depender de taxis o de autobuses! Y ahora es ya posible conocer exactamente la localización de un hotel, por ejemplo utilizando Google Earth o Google Maps.

Comprar un viaje organizado

Sí­, también es una opción. Comprar un viaje de los que los mayoristas llaman “a tu aire” o fly & drive (vuelos + hoteles + coche de alquiler) te limita, pero también te ahorra un montón de trabajo de preparación y, si no conoces el destino, te asegura que en un tiempo reducido recorrerás los lugares más interesantes (o al menos los más turí­sticos) del paí­s o la región de que se trate. Comprar un circuito regular, que harás en grupo y con un guí­a, tiene las mismas ventajas que el fly & drive, pero muchos más incovenientes. Citaré algunos:

  • La programación estricta. Ya sabéis a qué me refiero: “A las 7 desayuno, a las 7,30 en el vestí­bulo con las maletas”. “Tienen media hora para ver el museo”. “No, ahora no pueden ir al servicio”. “¡Sí­ganme, por favor! ¡Por aquí­, por aquí­…!”.
  • Los guí­as. A veces proporcionan información útil (pero cuánto mejor es llevar tu propia guí­a de viaje e informarte por ti­ mismo). A cambio te dan la tabarra (pueden llegar al extremo de utilizar el micrófono del autobús para exhibir sus habilidades como cantantes, doy fe de ello); deciden por ti­; te llevan, quieras o no, a tal o cual establecimiento de souvenirs o a tal o cual restaurante…
  • Los compañeros de viaje. A lo mejor tienes suerte, pero entre ellos, aparte de diversas personas simpáticas y agradables, suelen estar:
      El que lo sabe todo. Señor o señora que disfruta contando con detalle sus viajes anteriores y ofreciendo todo tipo de información sobre los lugares que se están visitando o se van a visitar. Como es el que más sabe, intenta introducir modificaciones en el plan de viaje, y a veces lo consigue. Siempre se hace con el mejor sitio en el autobús y en la mesa del restaurante: no intentes disputárselo o se volverá peligroso.
      El pelma. Suele viajar solo, y, cuando se le conoce, es fácil adivinar por qué. Siempre está intentando contar su vida a alguien, y se aprovecha de la cortesí­a de los demás para conseguirlo. No es necesario que seas cortés con él.
      El que no es muy amigo de la higiene. Algunas veces tiene excusa: probablemente haya traí­do poca ropa, o quizá le hayan extraviado la maleta. Otras, ni siquiera eso. El caso es que este espécimen apesta. Procura que no se te siente al lado en el comedor. Por su culpa, el guí­a, si es lo bastante borde, pedirá en público que todo el mundo se duche. “Se me han quejado”, dirá. Pero no es muy probable que tenga éxito.
  • A pesar de los inconvenientes citados, el circuito regular puede ser la opción menos mala para un viajero corriente cuando quiere viajar a ciertos destinos. Hay que ser muy aventurero para viajar por libre al Yemen, por poner un ejemplo extremo.

    Las webcams más interesantes del mundo

    Friday, 14 de December de 2007

    No puedo asegurar que sean las mejores, pero sí­ que son mis cámaras web favoritas. Esta es la lista:

  • ¿Te gustarí­a estar ahora mismo paseando por Placa, la calle principal de Dubrovnik? En un par de segundos puedes estar allí­… virtualmente, por supuesto. Haz clic en el enlace: Dubrovnik.
  • Una de las clásicas es la webcam de las Pirámides. También la hemos enlazado desde Viajesyfotos: Pirámides (Egipto).
  • Otra gran cámara africana nos ofrece una hermosa vista del Kilimanjaro. Si el tiempo lo permite, claro. Puedes verla aquí­.
  • Cambiamos de continente para irnos a América. Desde allí­, el Hotel Sheraton Fallsview nos ofrece imágenes en alta resolución de las cataratas del Niágara. Puedes verlas desde aquí­.
  • Ya en los Estados Unidos, podemos asomarnos al Parque Nacional Yosemite.
  • Vovemos a Europa. Una de las catedrales más hermosas del viejo continente es la de Colonia, y también hay una webcam que nos permite verla en directo: Catedral de Colonia.
  • No una, sino muchas cámaras nos ofrecen hermosas imágenes de Nápoles y la Campania.
  • Y también son varias las cámaras que nos ofrecen imágenes del centro histórico (medieval) de Berna, la capital de Suiza.
  • Estocolmo, en Suecia, es una bella ciudad construida sobre islas. Podemos verla desde aquí­.
  • También el lago Ness, en Escocia, puede contemplarse ya en vivo desde cualquier lugar del mundo. No hay noticias de que el misterioso monstruo del lago haya sido visto últimamente, pero ¿quién sabe si no serás tú el afortunado que resuelva definitivamente el misterio? Puedes probar haciendo clic aquí­.
  • La cámara que nos permite contemplar la Plaza del Mercado de Cracovia (Polonia) no ofrece una imagen de calidad, pero el lugar es tan bonito que tengo que incluirla entre mis favoritas.
  • Para terminar, otra webcam que tampoco ofrece gran calidad de imagen, pero que nos permite asomarnos a otra de las plazas más impresionantes del mundo: la Plaza de Armas de Cusco, en el Perú.
  • Asómate a Málaga en estas fiestas

    Thursday, 13 de December de 2007

    Málaga y la Costa del Sol constituyen el principal destino turístico de la España peninsular. Las cifras son mareantes: con una población de 1.500.000 habitantes, la Costa del Sol recibe más de 9 millones de turistas al año, que se alojan en las 150.000 plazas de alojamiento turí­stico existentes (más de la mitad de las cuales son plazas hoteleras).

    También se puede morir de éxito. Creo que ya hay demasiado cemento en las costas. En algún momento hay que parar.

    La ciudad de Málaga se ha embellecido mucho en los últimos años, y su centro histórico merece, más que nunca, ser visitado. A través de las webcams del Ayuntamiento puedes asomarte a la calle Larios, ahora adornada con las luces navideñas. O puedes ver la ciudad desde otros puntos de vista.

    Los atractivos de la provincia no son sólo las playas y el clima, sino también sus hermosos pueblos, sus montañas, sus jardines, sus monumentos históricos, sus yacimientos arqueológicos, etc. Y, por supuesto, la gastronomí­a (que no se limita, ni mucho menos, al famoso pescaí­to frito).